jueves, 3 de septiembre de 2026

Busardo moro (Buteo rufinus rufinus).

En el altiplano del lago Song Kol, en las montañas de Kirguistán, el busardo moro (Buteo rufinus rufinus) se enfrenta a un paisaje sin árboles, sin postes y sin ninguna de las habituales atalayas desde las que un rapaz puede dominar su territorio. Aquí, sobre una inmensa pradera cubierta de edelweiss, el horizonte se pierde entre las montañas y el cielo parece no tener límites. En este vasto océano de hierba, el busardo debe recurrir al propio terreno —una roca, una pequeña elevación, cualquier punto que le permita ganar unos centímetros sobre la pradera.

El Templo del Cielo en Pekín (China).

El pasado mes de agosto tuve la oportunidad de visitar el Templo del Cielo, uno de los lugares más emblemáticos de Pekín. Rodeado de extensos jardines y antiguos cipreses, el conjunto transmite una sensación de calma que contrasta con el ritmo de la ciudad. La arquitectura, con sus formas circulares, sus vivos colores y sus tejados de azulejos azules, resulta especialmente hermosa bajo la luz del verano. Pasear por sus espacios fue como adentrarse por un instante en otra época de la historia de China.

Construido durante las dinastías Ming y Qing, el Templo del Cielo era el lugar donde los emperadores acudían para realizar ceremonias y pedir buenas cosechas. Más allá de su importancia histórica y religiosa, lo que más me impresionó fue la armonía entre los edificios y la naturaleza que los rodea. Las fotografías que tomé guardan un poco de aquella mañana de agosto: los detalles de la arquitectura, la amplitud de los jardines y esa atmósfera serena que convierte la visita en uno de los recuerdos más especiales de mi viaje a Pekín.

miércoles, 2 de septiembre de 2026

Correlimos de Temminck (Calidris temminckii) en Kirguistán.

En una de las lagunas próximas al lago Song-Köl, en Kirguistán, tuve la oportunidad de fotografiar a este correlimos de Temminck (Calidris temminckii), integrado en un pequeño grupo mixto de limícolas en el que también estaban presentes varios correlimos menudos y archibebes claros. Siempre resulta especial encontrarse con esta especie lejos de nuestros territorios habituales, especialmente cuando uno está acostumbrado a observarla durante los meses de invierno en las lagunas de La Mancha.

Roquero solitario oriental (Monticola solitarius pandoo) en China.

Durante mi estancia en Zhanjiajié tuve la oportunidad de fotografiar a este roquero solitario oriental (Monticola solitarius pandoo) desde la ventana del hotel. La situación no era precisamente la ideal para la fotografía de aves: el reducido espacio disponible apenas me permitía mover la cámara y seguir al ave, obligándome a aprovechar al máximo cada pequeño cambio de posición. Aun así, el encuentro tuvo su recompensa y pude obtener algunas imágenes interesantes. Curiosamente, desde esa misma ventana y en circunstancias similares, también conseguí fotografiar a la lavandera blanca del Amur, convirtiendo aquel limitado punto de observación en un inesperado pequeño puesto de observación de aves en plena ciudad.

Carricero estentóreo (Acrocephalus stentoreus).

En los marjales de Kirguistán me llamó especialmente la atención el canto de un carricero de gran tamaño, que en un primer momento me recordó inevitablemente a nuestro carricero tordal. Sin embargo, el sonido era claramente diferente y pronto pudimos identificarlo como carricero estentóreo (Acrocephalus stentoreus). Al igual que el tordal, se mostraba muy ligado a las zonas de carrizal, desde donde lanzaba su potente y áspero canto, permaneciendo generalmente oculto entre la vegetación. Fue una de esas observaciones en las que el oído resulta fundamental para descubrir una especie que, por su aspecto y comportamiento, podría pasar fácilmente desapercibida entre los carrizales.

Curruca zarcerilla (Sylvia curruca) en Kirguistán.

Durante nuestra estancia en Kirguistán, nuestro guía utilizó el reclamo de la Curruca zarcerilla (Sylvia curruca) junto a un pequeño arroyo próximo a una cantera. No tardó en aparecer una pareja, aunque ambas aves se mostraron bastante desconfiadas y mantuvieron en todo momento las distancias, moviéndose entre la densa maleza y dejándose ver apenas durante unos instantes. Estas circunstancias hicieron especialmente complicada la observación y, sobre todo, conseguir alguna fotografía en condiciones, quedando finalmente más el recuerdo de su presencia fugaz entre la vegetación que una buena serie de imágenes.

martes, 1 de septiembre de 2026

Bulbul negro (Hypsipetes leucocephalus).

China, agosto de 2026. Observado y fotografiado a primera hora de la mañana, encaramado en lo alto de un árbol y a cierta distancia. La luz del sol, situada a contraluz, dificultaba la apreciación de los detalles del plumaje, por lo que la fotografía tiene carácter principalmente testimonial. No obstante, la silueta y, sobre todo, el característico pico rojo y la cabeza blanca permiten identificar con claridad al bulbul negro (Hypsipetes leucocephalus). Una observación fugaz, pero interesante, de esta especie en un momento de actividad matinal.

Urraca oriental (Pica serica).

La urraca oriental (Pica serica) fue una presencia frecuente durante mis recorridos por distintas ciudades de China. La encontré tanto en parques y jardines como en otros espacios urbanos, moviéndose con soltura entre zonas arboladas, caminos y áreas abiertas. A primera vista puede resultar muy similar a la urraca europea (Pica pica), pero la oriental presenta diferencias apreciables, especialmente en el patrón y los tonos del plumaje: el negro de las alas y la cola muestra reflejos azulados y verdosos, mientras que el blanco de los hombros y las partes inferiores crea un contraste muy marcado. También la estructura corporal y las proporciones pueden resultar ligeramente diferentes, aunque en el campo ambas especies pueden confundirse con facilidad.

Lavandera cascadeña (Motacilla cinerea).

Durante mis recorridos por las montañas de Kirguistán, la lavandera cascadeña (Motacilla cinerea) apareció en varias ocasiones, siempre vinculada a los cursos de agua que atraviesan estos paisajes de montaña. La observé desplazándose con rapidez por las orillas pedregosas, entrando y saliendo del agua y recorriendo las rocas en busca de pequeños invertebrados. Su larga cola, que mueve constantemente mientras camina, y el intenso amarillo de sus partes inferiores contrastaban con los grises de las piedras y el agua de los torrentes.

**** " NO SE PUEDE CONSERVAR AQUELLO QUE NO SE CONOCE " ****