.JPG)
Cuando el verano está bien avanzado, los colores del pastizal amarillento y de la tierra desnuda cubren de manera casi uniforme
el paisaje manchego. Son pocas las plantas que pueden mantenerse verdes, incluso, producir flores bajo este resistidero es un privilegio al alcance de muy pocas especies. Una de esas pocas excepciones es la
Hierba de Santiago (
Senecio jacobaea) a la que ya hemos aludido en algún otro post. Esta planta es considerada en diferentes países como perjudicial para el ganado debido a los venenos que acumula. Es por esto, que en ocasiones se recurre a la
Polilla Cinabrio (
Tyria jacobaeae) como método de control.
.JPG)
Las larvas de la polilla al alimentarse de esta planta, asimilan paulatinamente el veneno que el
Senecio posee. Progresivamente las toxinas irán acumulándose en su interior lo que supondrán la mejor defensa para el
lepidóptero. La consabida mezcla de amarillo y negro es un claro avisador de que la larva no es la mejor opción para la merienda de sus enemigos naturales.

He encontrado lugares donde la polilla había arrasado con todas las plantas de la
Hierba de Santiago, no obstante el
Senecio es una planta muy abundante, siendo característicos los espacios donde todo el pasto ha sido ya comido por el ganado y esta planta en cuestión permanece completamente intacta.