lunes, 3 de agosto de 2015

Jilguero peruano; Carduelis magellanica.


Una de las rutas que he realizado en las cercanías de Cuzco (Perú), ha sido una senderista, al borde de la carretera, que va desde Tambomachay al Cristo Blanco. Pasa por los yacimientos de Pukapukara, Qenqo y Sacsayhuaman. Es una ruta a pie, bastante fácil, que permite además de poder visitar todos estos yacimientos incas, cruza también pequeños pueblos, zonas de matorral donde sobrevuelan los colibríes y bordea una pequeña laguna donde he podido ver un montón de aves. Entre ellas, estos fringílidos de cuerpo amarillo y cabeza negra, denominados jilgueros peruanos, luceritos, cabecinegra común o lúgano iberoamericano; Carduelis magellanica.

jueves, 30 de julio de 2015

Garrapatero asurcado; Crotophaga sulcirostris.


Junto al chisco que encontré en mi paseo por el barrio de Miraflores de Lima, también apareció una pareja de garrapateros asurcados, también conocidos como anó de pico estriado o guardacaballos; Oryctes nasicornis. Suele vivir cercano al ganado en espacios abiertos y se alimenta de semillas e insectos. En Perú, el garrapatero asurcado encuentra su distribución más meridional, llegando por el norte a México y Estados Unidos.

miércoles, 29 de julio de 2015

Chisco; Minus longuicaudatus.


Caminando desde el moderno barrio de Miraflores, al turístico barrio de El Barranco por el malecón limeño, de entre los setos de un jardín apareció un ave de buen tamaño corriendo de un lado a otro, como si del pájaro loco se tratara, hasta colocarse junto a mí. Según he podido leer, es conocida como calandria colilarga, sinsonte de cola larga, chaucato o chisco; Minus longuicaudatus. Es un ave bastante extendida por Sudamérica, aunque prefiere terrenos abiertos.


martes, 28 de julio de 2015

Pato de torrente; Merganetta armata.


Ayer, mientras aguardaba en la larga cola para subir en los autobuses que remontan desde Aguascalientes al Machu Picchu, pese a la poca luz de las primeras horas de la mañana, intenté una y otra vez localizar las aves del lugar sin demasiado éxito. De vez en cuando echaba un ojo al río que baja desde las impresionantes montañas selváticas que rodean la turística localidad peruana. Pude ver pequeños pajarillos grises y negros que revoloteaban entre las grandes piedras, llamados mosqueritos guardarríos; Serpophaga cinerea, otro que recordaba enormemente a los machos de colirrojo tizón  de Europa, la viudita de río; sayornis nigricans, también una especie de mirlo acuático, algo más grande que los nuestros, pero de cabeza blanca; Cinclus leucocephalus. Por último, un macho de pato de torrente o pato torrentero; Merganetta armata, el único que pude fotografiar, y que apareció de entre las rocas en el último momento. Esta especie vive en ríos fríos de la cordillera andina, realiza vuelos cortos posándose sobre las piedras desde donde se sumerge una y otra vez en busca de peces y crustáceos.

viernes, 24 de julio de 2015

Tórtola cuculí; Zenaida meloda.


Nada más llegar a Perú, a eso de las cinco y media de la mañana en Lima, lo primero que he percibido, desde el punto de vista de la ornitología, han sido la variedad de sonidos emitidos por las aves que se despertaban con el nuevo día. De cada árbol, grande o pequeño, podían oírse multitud de reclamos, todos ellos desconocidos para mí.



Ya entrado el día, y aunque este viaje a Perú, no tiene como primer objetivo las aves, he podido ir poniendo pico y plumas a algunos de esos sonidos del alba.

La tórtola cuculí; Zenaida meloda, es conocida con este nombre por el sonido que emite. Sin lugar a dudas, una de las aves más abundantes en las ciudades de Lima, Paracas o Nazca, donde me encuentro en este momento. Inconfundible por la mancha azul que bordea los ojos. Según he podido leer, es un ave cada vez más abundante, que desde hace algunos años, igual que ocurre en Europa con la tórtola turca, Streptopelia decaocto, va extendiendo su área de distribución.


viernes, 17 de julio de 2015

El bebedero de las abejas.


Como bien saben los apicultores, las abejas necesitan tener agua en las inmediaciones de las colmenas. El agua es acarreada por las abejas pecoreadoras, es decir por aquellas que tienen el cometido de llevar el polen a la colmena, donde más tarde, será mezclada con el propio polen y la miel. Esta mezcla se utiliza como alimento para las larvas. Durante el estío, el agua también es utilizada para refrescar la colmena y mantenerla en una temperatura constante que ronda los 35ºC.


Cuando las charcas y los arroyos escasean, los apicultores construyen balsas artificiales o pequeños abrevaderos, donde las abejas hallarán los recursos hídricos necesarios.

**** " NO SE PUEDE CONSERVAR AQUELLO QUE NO SE CONOCE " ****