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viernes, 24 de junio de 2011

El Carricerín Real.

Millones de mosquitos surgen cada año de las charcas y lagunas que se mantienen pese a los más de cuarenta grados del verano. Sin embargo, contamos con ciertos aliados capaces de devorar miles de insectos cada temporada. Entre ellos: el Carricerín Real, Acrocephalus melanopogon. Una pequeña avecilla, la más de las veces muy discreta. En ciertas ocasiones, sobre todo coincidiendo con el período de cría, es posible encontrarlos sobre las eneas y carrizos desplegando su armónico canto.

domingo, 22 de mayo de 2011

El Carricero Tordal: Uno que no hace falta ni ver.

Se nos ocurrió, como en otros tantos fines de semana, salir por el campo e intentar reconocer el mayor número de aves posible. Con frecuencia, como recomiendan los expertos, nos ayudamos de prismáticos, para precisar sin equívocos algunas especies. Sin embargo, hay aves que no es necesario ver para reconocer. Con solo algunas pocas notas del canto de algunas aves, es suficiente para precisar su identidad: Rascones, Cigüeñas, Golondrinas Comunes, podrían ser claros ejemplos de lo que les estoy contando.
El Carricero Tordal, Acrocephalus arundinaceus, que les muestro en las fotografías es otro claro ejemplo de ave que no es necesario ver, y sin embargo, podremos hacer la anotación en nuestro cuaderno de campo: con sólo oír unas pocas notas de su peculiar canto. Sonido detectable a larga distancia y tan característico que no fallaremos en su identificación. Digamos que cuando se pone a cantar, lo hace con ganas...
El ejemplar que les muestro, se acercó a mí, para que le hiciera unas fotos y se dio a la fuga. Ruidoso y confiado. Por cierto, hoy hemos llegado a 52 especies en unas pocas horas. No está mal de todo, ¿verdad?...

viernes, 29 de abril de 2011

¿Carricerín cejudo o común?

Sigo presentándoles malas fotografías, pero de aves que se suelen considerar “raras” o poco frecuentes por estas latitudes. Hoy, el Carricerín Cejudo, Acrocephalus paludícola, que fotografié en el Parque Nacional de las Tablas de Daimiel, el pasado verano, tras la milagrosa recuperación del mismo. Esperemos que este año, dadas las magníficas condiciones actuales, volvamos a encontrarnos con varios de ellos.

En estos días de primavera son muy numerosos los carriceros, incluso los Carriceros Reales no resultan nada difíciles de localizar. Este no es el caso del Cejudo, considerada el ave, de pequeño porte, más amenazada del continente europeo. Si bien tiene sus cuarteles de invierno en África, y los de verano entre Bielorrusia y Ucrania, realiza sus viajes migratorios cruzando dos veces al año la Península Ibérica. Fuera de los programas de anillamiento, resulta harto complicado toparse con alguno de ellos, pero una pequeña posibilidad sí que existe. ¡Suerte!

lunes, 5 de julio de 2010

El Carricero Tordal.

Llegué cuando aún había bastante luz y el Carricero Tordal (Acrocephalus arundinaceus) ya estaba subido en su atalaya sin parar de cantar una y otra vez las mismas notas. Al principio se mostraba asustadizo y hasta el vuelo de las golondrinas le ponía en alerta. Pasados algunos minutos éste y otros surgieron de entre el marjal, no estaban solos también los Carriceros Comunes y el resto de aves del pantanal parecían competir subiendo progresivamente el volumen de sus notas en la medida que llegaba la noche.
Con la caída de la tarde, la magistral sinfonía de decenas de pequeñas avecillas lo envolvió todo. Me marché a mi pesar y el Carricero Tordal aún dibujaba su silueta entre las cañas con el mismo trinar que cuando llegué. La nube de mosquitos hacía imposible permanecer allí escuchando por más tiempo...

sábado, 19 de junio de 2010

El Carricero Común.

El Carricero Común (Acrocephalus scirpaceus) es una pequeña avecilla que habita entre los marjales y demás zonas lacustres provistas de abundante cubierta vegetal. Más fácil de oír que de ver, aunque de vez en cuando, delata su presencia subido algún carrizo o enea del que despliega su canto de manera incansable.
Recién llegados de África, al inicio de la primavera, la algarabía que forman las distintas especies de carriceros, buscarlas, zarceros y ruiseñores convierte lagunas y pantanales en lugares de máximo interés para los amantes de la ornitología y para aquellos que no lo son tanto.

**** " NO SE PUEDE CONSERVAR AQUELLO QUE NO SE CONOCE " ****