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domingo, 8 de junio de 2025

Mirlo de pueblo.

Hace más de 15 años que no le dedicaba una entrada en este blog a los mirlos (Turdus merula), quizá precisamente por ser cada vez más habituales en cualquiera de nuestras ciudades. Sin embargo, en los pequeños pueblos son mucho más desconfiados y no dudan en lanzar sus gritos de alarma cada vez que se cruzan con cualquier persona.

lunes, 11 de enero de 2010

El Mirlo de mi jardín.

El Mirlo común (Turdus merula) es una de las aves más fáciles de encontrar en nuestros huertos y jardines. Es bastante curioso comprobar cómo los ejemplares que se han adaptado a las ciudades son mucho más confiados que aquellos que perviven más alejados del hombre. Estos últimos suelen dar la voz de alarma cuando nos adentramos en sus dominios, previniendo con su canto al resto de aves, ya sean de la misma, o de otras especies.

Pero el canto de los Mirlos también puede resultar bastante agradable, por sus tonos aflautados y amplios. Sobre todo, cuando en período de celo, el macho (de tonos más oscuros) se encarama a lo más alto de cualquier árbol, para así, defender el territorio de sus adversarios. Desde allí arriba, el Mirlo, también canta a la mañana y es anunciador de las tormentas venideras. Eso sí, para quién sepa interpretar sus trinos y señales...

En estos días de escasez, los Mirlos rebuscan y escarban entre las zonas ajardinadas. Las frutillas y los insectos suelen ser su menú principal. De vez en cuando, el Mirlo queda inmóvil y escucha la tierra. Las lombrices se deslizan, casi imperceptiblemente. El ave, casi sin margen para el error, de un picotazo certero, saca de su escondrijo tan suculento bocado.

domingo, 6 de septiembre de 2009

Paseando en septiembre. Las aves.

Con el inicio de septiembre comienzan a llegar los primeros cormoranes (Phalacrocorax carbo), que permanecerán en nuestros pantanos y ríos hasta bien entrada la primavera.


El mirlo común (Turdus merula) se ha ido adaptando cada vez más a la presencia humana. Contrasta el comportamiento huidizo de los individuos que habitan en el campo y el de los residentes en nuestros parques.













El papamoscas cerrojillo (Fidecula hypoleuca) bastante común en el período estival, suele posarse en sus atalayas de caza, desde donde realiza continuos pero cortos vuelos en busca de saltamontes y otros insectos.













Juvenil de martinete Común (Nycticorax nycticorax). En algunos de nuestros pantanos llegan a juntarse grandes grupos esperando que caiga la tarde, momento en el que tienen más actividad.











El estornino negro o tordo (Sturnus unicolor) es uno de los grandes anunciadores del otoño. Con frecuencia, grandes bandadas cantan a la vez desde los tendidos eléctricos a la caída de la tarde, cuando el cielo se torna rojizo y empiezan los primeros fríos.










El alcaudón real (Lanius meridionalis). Desplazados de sus territorios habituales por los alcaudones comunes en primavera y verano, en otoño vuelven a ocupar el nicho ecológico que les corresponde.










El mochuelo común (Athene noctua), pasa totalmente inadvertido durante el día, como el resto de aves nocturnas, siendo mucho más fáciles de ver en las primeras o últimas horas del día.
Sisón Común (Tetrax tetrax), es quizá una de nuestras aves más tímidas, Propia de los terrenos cerealistas, se caracteriza por su rápido aleteo y por los sonidos que emite.

**** " NO SE PUEDE CONSERVAR AQUELLO QUE NO SE CONOCE " ****