Este invierno no se parece en nada a los dos últimos, donde las temperaturas fueron suaves y las lluvias constantes. – Con días como el de hoy, es la sensación que me queda. – Aquí, en plena llanura manchega, casi no ha llovido y estamos buena parte del día por debajo de cero, además, hay que añadir que las rachas de aire congelado penetran hasta los huesos, haciendo que la sensación térmica sea de muchos grados menos de lo que realmente es.
Las aves, en su mayoría, permanecen ocultas como pueden. - Muchas lagunas y tablazos permanecen helados todo el día y escasea la comida. – Hasta aves, como estos Chorlitos Dorados Europeos, Charadrius apricaria, acostumbrados como están a la cruda climatología de los países del norte, permanecen ocultos entre el pastizal seco del pasado verano. - ¡Tengo las manos totalmente agrietadas y es que a mí el frío me mata!...