En
el cementerio de Sad Hill, viejo decorado del western el Bueno, el
Feo y el Malo en la Comarca de la Sierra de la Demanda en Burgos,
una familia de tarabillas comunes revoloteaba entre las alineadas cruces
de madera.
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viernes, 18 de julio de 2025
Tarabilla común en el cementerio de Sad Hill.
sábado, 18 de enero de 2025
Tarabilla común (Saxicola rubicola).
Hoy,
en el Paraje Natural de la Desembocadura del Guadalhorce en Málaga
las protagonistas han sido las tarabillas comunes (Saxicola rubicola).
Aunque es un ave habitual en este lugar, hoy, supongo que por el frío que arrecia
en el norte, se veían por todas partes.
jueves, 19 de julio de 2012
La Tarabilla Común; Los Inmaduros.
También las Tarabillas Comunes, Saxicola Torquatus, han sacado adelante los polluelos. – Como es propio de esta especie de paseriforme (paseriforme) aún siguen bajo la vigilancia de los progenitores. – He podido observar que durante sus primeras semanas de vida son frecuentemente depredados, incluso por los propios juveniles del Alcaudón Común que los sigue y acosa constantemente…
viernes, 16 de septiembre de 2011
La Tarabilla Común y las aves de paso.
Atareadas estaban, la otra mañana, las Tarabillas Comunes, intentando expulsar a todos esos forasteros. - Los recién llegados, y los viajeros procedentes del norte, han ocupado desde hace algunas semanas todo su territorio. – Los mosquiteros, papamoscas grises, papamoscas cerrojillos y los colirrojos tizón no dejan de aumentar en las cercanías de su posadero favorito…
jueves, 22 de abril de 2010
La Tarabilla común y la abundancia de nidos.
sábado, 9 de enero de 2010
El milagro de San Antonio, o algo así....
Según cuenta una vieja coplilla, propia de la tradición religiosa y del folclore de estas tierras: San Antonio de Padua, siendo todavía un niño ordenó que las aves que se alimentaban en su huerto, se introdujeran dentro de un cuarto y así cumplir con lo que su padre le había mandado: Cuidar que los pájaros no acabaran con las cosechas que serían a la postre, el alimento de su familia para todo el año.
Al llegar su señor padre a casa, de pasar el cartón del paro y tomar un chato de vino blanco de Valdepeñas en el bar del pueblo, encontró que el pequeño Antoñito no se hallaba en el huerto, cumpliendo con sus requerimientos, por lo que riñó de inmediato al niño por desobediente y desatento.
Enfadado como estaba su señor padre y muy decidido, esta vez sí castigaría a su hijo de manera inflexible, dejándolo sin gameboy, ni móvil, ni ordenador, ni videojuegos. Llamó al niño Antoñito y le pidió explicaciones, antes de tomar medidas tan severas y a todas luces injustas...
El pequeño Antonio, que había aprobado todo, hasta francés (con lo difícil que es). Contó con pelos y señales lo que había hecho: Que decidió ordenar a todas las aves del huerto que se introdujeran en un cuarto. Y así, estar completamente seguro de cumplir con su tarea. Ningún pajarillo, comería pues, ni una sola de las frutas, ni uno solo de los cereales transgénicos, que con tanto trabajo habían plantado y que ahora, por cierto, regaban por goteo, con agua procedente de un pozo ilegal.
El Padre llamó de inmediato a TVE1 para poder salir en el programa de la tarde: “España Directo”. Pero quedó completamente desilusionado, dado que para ese día no quedaba ni un solo hueco y además retransmitían por cuarta vez, el programa navideño de José Mota...
Allí seguían todos los pájaros, dentro de aquella habitación. Entonces, el niño dijo a su padre: “¡Jooo paaa tengo que soltar a todos estos plumíferos, que tengo partido a las ocho y luego he quedao con el Jonathan y el Borja p´hacer unos graffitis en las paredes del instiii!”. El niño se puso en la puerta y cientos de aves, grandes y pequeñas salieron de la habitación y no volvieron nunca más a comer nada de aquel huerto. Que hoy, por cierto, es una urbanización muy mona, con campo de golf y de tenis.
El niño Antoñito, muy satisfecho por haber cumplido con su tarea, se piró con los amigos. El señor padre quedó contento, pues su cosecha, aunque luego se la pagarían por debajo de los gastos de producción, seguía intacta. Pero, como en todas las historias, siempre hay alguien que lo pasa mal: La mamá del niño santo estaba que se subía por las paredes, pues los pájaros habían dejado el cuarto lleno de cacas, plumas y un huevo…
Y colorín colorado este cuento (o milagro, o lo que sea) se ha acabado. Pido disculpas si alguien se siente molesto porque la vieja leyenda del milagro de San Antonio de Padua ha llegado hasta este blog “un tanto adulterada”. ¡Yo no tengo la culpa! A mí me la contaron así…
Aquí están algunas de las aves del milagro de San Antonio, que estos días van de un lado a otro huyendo de los temporales de nieve y frío. Pobres...
martes, 2 de junio de 2009
Nidos y Polluelos.
Estemos donde estemos, en el mes de junio, nunca tenemos demasiado lejos algún nido, polluelos "volandones”, o aves adultas cargando con comida o elaborando sencillos o complicados nidos.
Toda una sorpresa encontrarse con toda una familia de mitos, una de nuestras aves más pequeñas, van todos juntos formando grupos a veces numerosos, emitiendo sonidos constantemente, que les permiten mantenerse en contacto.
Pequeños gorrioncillos deambulan en nuestros parques, y aunque dan la sensación de estar abandonados, están acompañados de cerca por sus progenitores que les traen continuamente comida. Por lo que evitaremos cogerlos y tomarlos como mascotas. Los animales no son juguetes, necesitan de cuidados que no están a nuestro alcance y sin lugar a dudas, terminarán por morir.
miércoles, 6 de mayo de 2009
El gato del farero. Mascotas y nidos.
A finales del siglo XIX, el señor Lyall fue destinado a trabajar como farero en la isla Stephen (Nueva Zelanda). Lyall era un buen aficionado a las aves y para apaciguar su soledad en aquella remota isla se hizo acompañar de un gato.
Al poco de llegar, el gato del farero, como todo gato que se precie, se presento en el faro llevando entre sus fauces un pequeño pájaro que acababa de cazar. Al señor Lyall le llamo la atención. Sin lugar a dudas se trataba de una especie totalmente desconocida.
Lyall pensó que el espécimen en cuestión podría ser de interés para los ornitólogos, así que disecó la piel y la envió a Inglaterra. Una revista científica publicó la noticia del hallazgo, y el pajarillo de la isla Stephens fue reconocido como una nueva especie y bautizado técnicamente bajo el nombre de Xenicus lyalli, el Xenicus de Lyall.
A partir de entonces embalsamó todos los pequeños pajarillos que el gato traía al faro, siempre pocos. Llegó un momento en el que el gato dejó de traer pájaros como aquellos.
Pasado el tiempo, los ornitólogos que llegaron a la isla buscando la nueva especie fracasaron. De hecho, nadie ha vuelto a ver a un Xenicus lyalli desde 1894. Hoy se conservan poco más de una decena de ejemplares disecados en varios museos del mundo, y la mayor parte de ellos tienen anotado en su etiqueta que fueron víctimas del gato del farero.
Desde entonces no se encontraron más ejemplares, por lo que este pájaro constituye un caso único en la historia. Pues esta especie se extinguió casi al mismo tiempo de ser descubierta.
No se sabe nada de las costumbres ni de la reproducción de esta especie, aparte del hecho de que era incapaz de volar o al menos era reticente a hacerlo, lo que explica la facilidad del gato del farero a la hora de exterminarla.
Un solo animal introducido en un ecosistema al que no pertenecía fue suficiente para aniquilar a todos los individuos autóctonos que existían. De ahí la importancia de no introducir especies foráneas en nuestros hábitats.
Cientos de gatos y perros semiasilvestrados andan a sus anchas por nuestros campos sin ningún tipo de control. En el mes de mayo la fauna al completo se encuentra inmersa en sacar adelante nuevas camadas y nidadas. Tras cada mascota incontrolada hay un depredador. Animales que no matan para saciar su hambre sino que matan, como el gato del farero por simple instinto.
sábado, 11 de abril de 2009
La Mancha; Salir al Campo para VER
Salir al campo en busca de la fauna que en él habita, requiere en cierta medida unos ojos capaces de VER y no sólo unos ojos hechos para MIRAR. Los animales y las aves están ahí, ellos sí nos ven, de esto depende en gran medida el que se mantengan vivos o no. Pues hoy el hombre es el depredador a evitar.
Hoy, en Peralvillo (C. Real), me ha sorprendido encontrar a bastantes personas portando guías de aves, prismáticos, cámaras de fotografía, en fin. Parece que salir a VER y a conocer la fauna se está poniendo de moda, lo cual me alegra, que cada vez seamos más los que amamos el campo y queremos encontrar un medioambiente lo menos alterado posible.
Pese a que el día se ha ido tornando cada vez más frío, gélido por momentos, quien haya salido a descubrir los cambios que se están produciendo en el campo, en esta primavera loca, que lo mismo nos da hielos que nos hace sudar, y que a la vez haya aprendido a VER, habrá encontrado sin lugar a dudas. Cada día hay algo nuevo que descubrir, pues la vida sigue su curso sin más remedio…
Quien no sepa VER los distintos tipos de nieve, hoy habrá vuelto a casa helado, renegando del día, pues sólo sabe MIRAR…
Es la Administración Pública, quien tiene la obligación de educar, transmitir valores y hacer respetar el medio ambiente, para su conocimiento y disfrute.
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