En los marjales de Kirguistán me llamó
especialmente la atención el canto de un carricero de gran tamaño, que en un
primer momento me recordó inevitablemente a nuestro carricero tordal.
Sin embargo, el sonido era claramente diferente y pronto pudimos identificarlo
como carricero estentóreo (Acrocephalus stentoreus). Al igual que
el tordal, se mostraba muy ligado a las zonas de carrizal, desde donde lanzaba
su potente y áspero canto, permaneciendo generalmente oculto entre la
vegetación. Fue una de esas observaciones en las que el oído resulta
fundamental para descubrir una especie que, por su aspecto y comportamiento,
podría pasar fácilmente desapercibida entre los carrizales.
miércoles, 2 de septiembre de 2026
Carricero estentóreo (Acrocephalus stentoreus).
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