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sábado, 12 de septiembre de 2026

Cuando el grajo vuela bajo...

Este pasado verano, en Kirguistán, nos encontramos con las grajas (Corvus frugilegus) casi por todas partes. A veces eran apenas unos pocos; otras, decenas de individuos se concentraban alrededor de vertederos y basureros urbanos, mientras que en otras ocasiones aparecían, inesperadamente, sobre las inmensas planicies de alta montaña. Su presencia, tan constante como versátil, parecía acompañar cada paisaje del viaje. Y aunque por aquellas tierras el cielo no siempre amenazaba lluvia, no pude evitar acordarme de aquello de que «cuando el grajo vuela bajo, hace un frío del carajo» … Solo que, en las alturas de Kirguistán, más de una vez habría que cambiar el refrán por algo bastante más extremo.

viernes, 11 de septiembre de 2026

Camachuelo mongol (Bucanetes mongolicus) en Kirguistán.

En Kirguistán, además del abundante camachuelo carminoso y del camachuelo dorsirrojo, tuvimos la suerte de localizar una pareja de camachuelo mongol (Bucanetes mongolicus), un ave de tonos mucho más discretos que sus llamativos parientes. Su plumaje, dominado por ocres, pardos y rosados suaves, le permite pasar bastante más desapercibido entre los paisajes áridos y pedregosos que frecuenta. Poder fotografiar a esta pareja fue un bonito encuentro con una de las especies más características de las estepas y zonas montañosas de Asia Central.

jueves, 10 de septiembre de 2026

Curruca zarcera (Sylvia communis) en Kirguistán.


La primera observación de la curruca zarcera (Sylvia communis) en Kirguistán se produjo muy pronto, ya el primer día de nuestro viaje, en el Parque Nacional Ala Archa. Mientras recorríamos la zona, apareció entre la vegetación cercana al grupo de pajareros, dedicada incansablemente a la búsqueda de insectos. Se movía constantemente entre las hierbas y permanecía casi siempre oculta, asomándose apenas durante unos instantes, lo que no facilitó demasiado la tarea de fotografiarla. Aun así, su comportamiento inquieto y su preferencia por moverse a baja altura entre la vegetación hicieron que el encuentro resultara especialmente entretenido.

La curruca zarcera volvió a aparecer en diferentes momentos y también en las zonas de montaña que visitamos, convirtiéndose, sin lugar a dudas, en una de las aves más frecuentes de nuestro recorrido ornitológico por Kirguistán. Su presencia fue una constante en distintos ambientes, siempre activa y difícil de seguir entre la vegetación. Aunque no siempre puso las cosas fáciles para la fotografía, esos encuentros repetidos permitieron disfrutar de cerca de una especie que terminó formando parte habitual del paisaje sonoro y visual de nuestro viaje.

miércoles, 9 de septiembre de 2026

Bisbita arbóreo (Anthus trivialis) en Kirguistán.

Durante el zigzagueante ascenso por la carretera de Moldo-Ashuu hacia el lago Song Kol, en Kirguistán, hicimos una breve parada bajo una fina lluvia para explorar los bosques y tratar de localizar algunas de sus especies características. En medio de aquel ambiente húmedo y silencioso, la observación se vio recompensada con la aparición de una pareja de bisbita arbóreo (Anthus trivialis), que se detuvo muy cerca de mí, permitiéndome fotografiarla durante unos instantes. Fue uno de esos encuentros inesperados que, en plena ruta y bajo la lluvia, hacen especialmente memorable una jornada de campo.

martes, 8 de septiembre de 2026

Bisbita alpino (Anthus spinoletta) en las montañas de Tash Rabat (Kirguistán).

Desde primera hora, una fina lluvia nos acompañó durante nuestra ruta de pajareo por las impresionantes montañas de Tash Rabat, en Kirguistán. Entre la humedad y los paisajes de altura, los Bisbitas alpinos (Anthus spinoletta) no tardaron en llamar mi atención. Es una especie que suelo encontrar en invierno en las lagunas de La Mancha, pero observarlos ahora, en plena época de cría y luciendo el plumaje nupcial, me permitió descubrirlos con un aspecto bastante diferente: tonos más claros, delicados matices y esos sutiles toques canela que realzan su librea. Sin embargo, los bisbitas se mostraban especialmente inquietos ante mi presencia. Algunos incluso llevaban insectos en el pico, una señal inequívoca de que estaban ocupados alimentando a sus pollos y de que, sin pretenderlo, mi presencia estaba interfiriendo en sus labores de cría. Una vez más, la observación de aves me recordó que disfrutar de ellas también implica saber cuándo mantener la distancia y dejar que continúen con lo verdaderamente importante.

lunes, 7 de septiembre de 2026

Trepador chino (Sitta villosa).

Tras visitar la impresionante Muralla China y dejarme hasta la última gota de aliento en aquellas endiabladas escaleras, llegó el momento de dedicarme a lo que realmente me motiva: pajarear. Cerca de las tiendas de recuerdos, entre los pinos, un pequeño trepador se movía incansable por los troncos y las ramas, explorando cada rincón en busca de alimento. No había duda: era un trepador chino (Sitta villosa).

China (1958); Guerra declarada al gorrión molinero.

En 1958, Mao Zedong y las autoridades chinas lanzaron la Campaña de las Cuatro Plagas: había que acabar con ratas, moscas, mosquitos y gorriones. Los gorriones fueron considerados enemigos de la agricultura porque comían semillas y cereales.

La campaña movilizó a millones de personas. Se destruían nidos, se mataban pollos de aves, se derribaban nidos y, sobre todo, se intentaba impedir que los gorriones pudieran posarse. La táctica más peculiar consistía en perseguirlos sin descanso: cuando intentaban aterrizar, las multitudes hacían ruido con ollas, tambores, palos y cualquier objeto disponible. Exhaustos, muchos terminaban cayendo muertos. 

La escala fue enorme. Las estimaciones históricas hablan de unos 2.000–2.100 millones de gorriones muertos en 1958, aunque la cifra exacta es imposible de establecer porque las estadísticas de aquella época son problemáticas. Un documento del Senado estadounidense de 1962 hablaba de unos 2.200 millones.

Así que, durante dos días, los participantes de la campaña rodearon la embajada y comenzaron a hacer un ruido ensordecedor con tambores y otros objetos para impedir que los gorriones pudieran posarse. La situación terminó con los polacos teniendo que retirar con palas los cadáveres de los gorriones que habían caído dentro del recinto. La anécdota aparece en fuentes históricas secundarias, aunque yo la presentaría como un episodio documentado por testimonios y no como si existiera un parte diplomático perfectamente conservado que permita verificar cada detalle. Es una escena casi surrealista: un pequeño recinto diplomático convertido en el último refugio de los gorriones de Pekín. 

El error estaba en considerar al gorrión únicamente como consumidor de grano. Los gorriones también comen enormes cantidades de insectos, especialmente durante la época de cría, cuando necesitan alimentar a sus polluelos. Al desaparecer los gorriones, las poblaciones de insectos y otros organismos capaces de dañar los cultivos encontraron un ecosistema con muchos menos depredadores.

La agricultura empezó a sufrir. La investigación publicada por Eyal Frank, Qinyun Wang, Shaoda Wang, Xuebin Wang y Yang You ha permitido cuantificar por primera vez parte de este efecto. Los condados que ofrecían mejores condiciones para los gorriones sufrieron, después de la campaña, una caída adicional de aproximadamente 5,3 % en el rendimiento del arroz y 8,7 % en el del trigo, consistente con el aumento de las plagas.

La eliminación de los gorriones no provocó por sí sola la Gran Hambruna china, pero agravó una crisis agrícola ya provocada por las políticas del Gran Salto Adelante y otros factores. Y aquí la investigación reciente resulta especialmente interesante: el estudio del NBER estima que la desaparición de los gorriones pudo explicar aproximadamente el 19,6 % de la reducción nacional de las cosechas durante la hambruna y calcula casi dos millones de muertes adicionales asociadas al exterminio de los gorriones y sus efectos sobre la producción y la distribución de alimentos. 

Según fuentes históricas recogidas por la investigación reciente, China importó alrededor de 250.000 gorriones de la Unión Soviética para intentar recuperar sus poblaciones. La cifra procede de fuentes secundarias y los propios investigadores señalan que es difícil encontrar una documentación formal que permita verificar completamente la operación, por lo que conviene expresarla como “según los informes disponibles”, no como una cifra absolutamente demostrada. Y el proceso de recuperación fue lento. El nuevo estudio encuentra que, una vez abandonado el exterminio, los rendimientos de arroz y trigo volvieron hacia sus niveles anteriores, llegando a recuperarse para 1965.

sábado, 5 de septiembre de 2026

Mirlo acuático europeo (Cinclus cinclus) en Kirguistán.

Las altas montañas de Tash Rabat nos ofrecieron muchas sorpresas ornitológicas, entre ellas el baño de un mirlo acuático europeo (Cinclus cinclus). Ajeno a nuestra presencia, nos permitió observarlo y fotografiarlo con cierta tranquilidad. Permaneció durante un buen rato en las aguas frías del arroyo, entrando y saliendo de la corriente, mientras se sacudía el plumaje y se acicalaba entre las piedras. Un encuentro especialmente grato con una especie tan ligada a los cursos de agua de montaña y que, en aquel paisaje remoto de Kirguistán era una pieza clave para entender el ecosistema.

Anteojitos de Swinhoe (Zosterops simplex simplex).

El anteojitos de Swinhoe (Zosterops simplex simplex) fue una de las primeras aves que localizó la aplicación Merlin Bird durante mi recorrido por un parque urbano del centro de Shanghái. Apenas tuve tiempo para intentar fotografiarlo y, además, el ave no se mostró especialmente colaboradora: se desplazaba en grupos familiares, siempre entre las frondosas copas de los árboles más altos, donde resultaba difícil seguir sus movimientos. Pude obtener únicamente unas fotografías testimoniales, suficientes al menos para dejar constancia de la observación. Sus sonidos, constantes y fácilmente reconocibles, fueron sin embargo una ayuda inestimable para localizar y confirmar su presencia entre el denso follaje. 

viernes, 4 de septiembre de 2026

Cuervo picudo (Corvus macrorhynchos colonorum) en China.

En Pekín, cerca de la Ciudad Olímpica y de mi hotel, tuve la oportunidad de observar varios grupos familiares de cuervo picudo (Corvus macrorhynchos colonorum). Se movían juntos entre los espacios verdes y las construcciones de la zona, atentos y bulliciosos. Sus reclamos, fuertes y ásperos, se escuchaban desde bastante distancia y delataban su presencia mucho antes de poder localizarlos.

miércoles, 2 de septiembre de 2026

Roquero solitario oriental (Monticola solitarius pandoo) en China.

Durante mi estancia en Zhanjiajié tuve la oportunidad de fotografiar a este roquero solitario oriental (Monticola solitarius pandoo) desde la ventana del hotel. La situación no era precisamente la ideal para la fotografía de aves: el reducido espacio disponible apenas me permitía mover la cámara y seguir al ave, obligándome a aprovechar al máximo cada pequeño cambio de posición. Aun así, el encuentro tuvo su recompensa y pude obtener algunas imágenes interesantes. Curiosamente, desde esa misma ventana y en circunstancias similares, también conseguí fotografiar a la lavandera blanca del Amur, convirtiendo aquel limitado punto de observación en un inesperado pequeño puesto de observación de aves en plena ciudad.

Carricero estentóreo (Acrocephalus stentoreus).

En los marjales de Kirguistán me llamó especialmente la atención el canto de un carricero de gran tamaño, que en un primer momento me recordó inevitablemente a nuestro carricero tordal. Sin embargo, el sonido era claramente diferente y pronto pudimos identificarlo como carricero estentóreo (Acrocephalus stentoreus). Al igual que el tordal, se mostraba muy ligado a las zonas de carrizal, desde donde lanzaba su potente y áspero canto, permaneciendo generalmente oculto entre la vegetación. Fue una de esas observaciones en las que el oído resulta fundamental para descubrir una especie que, por su aspecto y comportamiento, podría pasar fácilmente desapercibida entre los carrizales.

Curruca zarcerilla (Sylvia curruca) en Kirguistán.

Durante nuestra estancia en Kirguistán, nuestro guía utilizó el reclamo de la Curruca zarcerilla (Sylvia curruca) junto a un pequeño arroyo próximo a una cantera. No tardó en aparecer una pareja, aunque ambas aves se mostraron bastante desconfiadas y mantuvieron en todo momento las distancias, moviéndose entre la densa maleza y dejándose ver apenas durante unos instantes. Estas circunstancias hicieron especialmente complicada la observación y, sobre todo, conseguir alguna fotografía en condiciones, quedando finalmente más el recuerdo de su presencia fugaz entre la vegetación que una buena serie de imágenes.

martes, 1 de septiembre de 2026

Bulbul negro (Hypsipetes leucocephalus).

China, agosto de 2026. Observado y fotografiado a primera hora de la mañana, encaramado en lo alto de un árbol y a cierta distancia. La luz del sol, situada a contraluz, dificultaba la apreciación de los detalles del plumaje, por lo que la fotografía tiene carácter principalmente testimonial. No obstante, la silueta y, sobre todo, el característico pico rojo y la cabeza blanca permiten identificar con claridad al bulbul negro (Hypsipetes leucocephalus). Una observación fugaz, pero interesante, de esta especie en un momento de actividad matinal.

Urraca oriental (Pica serica).

La urraca oriental (Pica serica) fue una presencia frecuente durante mis recorridos por distintas ciudades de China. La encontré tanto en parques y jardines como en otros espacios urbanos, moviéndose con soltura entre zonas arboladas, caminos y áreas abiertas. A primera vista puede resultar muy similar a la urraca europea (Pica pica), pero la oriental presenta diferencias apreciables, especialmente en el patrón y los tonos del plumaje: el negro de las alas y la cola muestra reflejos azulados y verdosos, mientras que el blanco de los hombros y las partes inferiores crea un contraste muy marcado. También la estructura corporal y las proporciones pueden resultar ligeramente diferentes, aunque en el campo ambas especies pueden confundirse con facilidad.

Lavandera cascadeña (Motacilla cinerea).

Durante mis recorridos por las montañas de Kirguistán, la lavandera cascadeña (Motacilla cinerea) apareció en varias ocasiones, siempre vinculada a los cursos de agua que atraviesan estos paisajes de montaña. La observé desplazándose con rapidez por las orillas pedregosas, entrando y saliendo del agua y recorriendo las rocas en busca de pequeños invertebrados. Su larga cola, que mueve constantemente mientras camina, y el intenso amarillo de sus partes inferiores contrastaban con los grises de las piedras y el agua de los torrentes.

lunes, 31 de agosto de 2026

Tarabilla siberiana o asiática (Saxicola maurus).

La tarabilla siberiana o asiática (Saxicola maurus) es una de las pequeñas joyas de las campiñas de Asia Central. En julio, las praderas y campos que rodean el gigantesco lago Issyk-Kul, en Kirguistán, todavía conservan ese aroma fresco y floral que recuerda a la primavera, mientras las tarabillas se encuentran inmersas en plena época de cría. Entre la vegetación baja, los machos, de plumaje contrastado y mirada alerta, vigilan su territorio y se afanan en alimentar a sus pollos, ofreciendo al observador momentos fugaces de una intensa actividad reproductora en este paisaje de estepa y montaña.

Camachuelo dorsirrojo (Carpodacus rhodochlamys).

El camachuelo dorsirrojo (Carpodacus rhodochlamys) fue una de las especies que tuve la fortuna de fotografiar en el valle Chon Ak-Suu, en Kirguistán. Al consultar posteriormente su área de distribución, comprendí aún mejor el interés de aquel encuentro: se trata de un camachuelo de distribución relativamente restringida, ligado a las montañas de Asia central, y mucho menos extendido que el camachuelo carminoso (Carpodacus erythrinus), cuya área de distribución se extiende por buena parte de Eurasia. En el propio Chon Ak-Suu ambas especies coinciden. Quizá por eso, encontrar y poder fotografiar al dorsirrojo tuvo para mí un significado especial: no era simplemente otro camachuelo entre los muchos que pueblan las montañas de Kirguistán, sino una especie mucho más localizada y, por ello, especialmente atractiva para el observador de aves.

Torrentero dorsigrís (Enicurus schistaceus).

El torrentero dorsigrís (Enicurus schistaceus) fue otra de las sorpresas que me deparó Zhangjiajie (China), precisamente en el mismo lugar donde había avistado al torrentero chico. Al principio pensé que se trataba de la misma especie y que estaba ante un macho y una hembra, pues ambos comparten ese llamativo patrón de blanco y negro y la característica cola profundamente ahorquillada. Pero nada más lejos de la realidad: se trataba de una especie diferente. El dorsigrís debe su nombre al tono gris pizarra que cubre el píleo, la frente y, sobre todo, el dorso, un rasgo que permite separarlo de otros torrenteros de aspecto parecido. Como buen representante del género Enicurus, vive estrechamente ligado a los cursos pedregosos de agua rápida, donde se desplaza dando pequeños saltos entre las rocas en busca de insectos y otros pequeños invertebrados.

domingo, 30 de agosto de 2026

Mirlo mandarín (Turdus mandarinus).

En distintos parques urbanos de la populosa Shanghái he podido fotografiar al mirlo mandarín (Turdus mandarinus) durante una jornada lluviosa y especialmente calurosa. Mientras muchas otras aves permanecían resguardadas entre la vegetación, algunos mirlos se mostraban sorprendentemente activos. Recorrían con paso decidido las extensiones de césped, deteniéndose constantemente para buscar lombrices y otros pequeños invertebrados que la humedad hacía más accesibles. 

En otra de las zonas verdes observé un pequeño grupo de mirlos concentrado alrededor de una fuente. Aprovechando la abundancia de agua, varias aves se introducían en ella para bañarse, sacudiendo después las plumas y acicalándose con tranquilidad. La escena ofrecía una curiosa imagen de naturaleza integrada en el paisaje urbano de Shanghái: entre el ruido, los edificios y el movimiento constante de una de las ciudades más pobladas del mundo, estos mirlos encontraban en los parques y sus fuentes espacios donde alimentarse, asearse y desarrollar su actividad cotidiana.

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