Ya saben que los temporales barren, en cierta medida, las aves de un lado a otro. – Las grandes masas de aire frío procedente del norte, las borrascas otoñales, e incluso, las del estío, expulsan o atraen, según el caso, a estos maravillosos seres alados, las aves.
Las aves saben volar. - Hay aves que viven permanentemente en primavera. - Escogen lo mejor de cada lugar, justo, en el momento apropiado. - ¿Inteligentes verdad? – Hay aves que pasan sus vidas volando. – Van de un lado a otro sin atarse jamás a una tierra en concreto, ni tampoco a otra, quizá más bella, emplazada más allá... – Las aves se aferran al viento, a los viajes, a la libertad… - Será quizá por ello que nos atraen tanto. - ¿No creen?...
Por cierto: ¿Les he contado que hoy he visto un Andarríos Chico?...