En menos de nada, ya verán que aparecerán las primeras flores en los almendros, y no es que yo ansíe que el tiempo mude pronto, o que siempre en nuestros campos tuviésemos primaveras, más bien al contrario, cada vez estoy más convencido de que cada estación tiene sus encantos y misterios…
Pero sí, hay alguien que ya piensa en los meses futuros, en los campos en flor, y en verdes prados. – Las liebres han iniciado, ya en enero, su período de celo, y ahora es más fácil verlas, despreocupadas y sin rencores de ningún tipo hacia nosotros... – Y así andaban un par de ellas, entretenidas con los juegos propios de este período, cuando una de ellas se ha erguido durante largo rato… - La verdad es que estaba graciosa en esa postura… - Posteriormente me ha venido como un flash, de otra liebre que vi hace ya un tiempo, y que tenía “una postura parecida, pero sólo era eso, una postura parecida”…