La Motacilla flava feldegg, conocida como lavandera boyera balcánica o cabecinegra, es una de esas aves que ya había tenido ocasión de fotografiar años atrás. Sin embargo, mi encuentro con ella en el lago Issyk-Kul, en Kirguistán, fue muy diferente. Nunca había visto una concentración tan numerosa de estas lavanderas, que parecían ocupar buena parte de los marjales de la zona, aprovechando la vegetación palustre como lugar de descanso y alimentación.
Lo que más me llamó la atención fue su constante
actividad vocal: una y otra vez se encaramaban a tallos y otras plantas de la
vegetación de los marjales para cantar, haciendo que su presencia resultara
evidente incluso antes de localizarlas con la vista. Poder contemplar y
fotografiar tantos ejemplares juntos, en un paisaje tan distinto al de mis
anteriores encuentros manchegos, convirtió la observación de esta subespecie en
uno de los momentos ornitológicos más especiales de mi visita a Issyk-Kul.