sábado, 25 de abril de 2026

Ollantaytambo (Perú).

Ollantaytambo, en la provincia de Urubamba, Perú, es uno de esos lugares donde la historia parece permanecer suspendida en el tiempo. Este antiguo complejo inca no solo destaca por sus imponentes restos arqueológicos, sino también por la armonía con la que se integra al paisaje andino. Las terrazas escalonadas, construidas con una precisión admirable, ascienden por la montaña como si fueran una extensión natural de ella, mientras que las enormes piedras que conforman sus templos y murallas siguen despertando asombro por la destreza de quienes las erigieron siglos atrás.

Pero más allá de las ruinas, el pueblo de Ollantaytambo tiene un encanto que se queda grabado en la memoria. Sus calles estrechas, bordeadas por casitas de barro y piedra, conservan la esencia de otra época. Las corrientes de agua que atraviesan el pueblo, canalizadas desde tiempos incas, acompañan cada paso con su murmullo constante, creando una atmósfera casi mágica. Es fácil entender por qué, incluso después de más de diez años, el recuerdo de este lugar permanece tan vivo: Ollantaytambo no es solo un sitio arqueológico, sino una experiencia que conecta profundamente con la historia y la belleza del mundo andino.

Cuevas de Nerja (Málaga).

Hoy, las Cuevas de Nerja, en Málaga, me han dejado una impresión difícil de describir: es como entrar en un mundo suspendido fuera del tiempo, donde la oscuridad no es ausencia, sino presencia. Cuesta imaginar ese espacio tan inmenso oculto bajo la tierra, donde el silencio parece absoluto y, sin embargo, está delicadamente interrumpido por el eco constante de las gotas de agua. Esas gotas, pacientes y persistentes, han actuado como diminutos alfareros a lo largo de miles de años, modelando con infinita calma las gigantescas columnas y formaciones de piedra que hoy parecen casi irreales. Todo allí transmite una mezcla de grandeza y fragilidad, como si la naturaleza hubiera estado trabajando en secreto, con una precisión silenciosa, esperando, quizá que algún día alguien pudiera contemplarlo.

La paloma torcaz (Columba palumbus); Un ave de ciudad.

La Columba palumbus, conocida como paloma torcaz, es un ave que ha ido adaptándose progresivamente a los entornos urbanos hasta convertirse en una presencia habitual en parques y jardines de las ciudades; su éxito se debe en gran parte a la abundancia de alimento, la disponibilidad de árboles para anidar y, sobre todo, a la menor presión de caza y la escasez de depredadores naturales en estos espacios humanizados. Sin embargo, no es la única especie que ha optado por convivir con nosotros: muchas aves han encontrado en las ciudades un refugio relativamente seguro donde prosperar, modificando sus hábitos y comportamientos para aprovechar las ventajas que ofrece la vida urbana.

domingo, 12 de abril de 2026

La Ciudad de la Iglesia; El Vaticano.


La Ciudad del Vaticano es uno de los destinos más visitados del mundo, atrayendo cada año a millones de turistas y peregrinos. A pesar de su reducido tamaño, alberga una riqueza cultural e histórica incomparable. Entre sus principales atractivos destacan los Museos Vaticanos, que reúnen una enorme cantidad de obras de arte acumuladas durante siglos por la Iglesia católica, incluyendo piezas maestras del Renacimiento y otras épocas que reflejan el desarrollo del arte occidental.

Uno de los espacios más emblemáticos es la Capilla Sixtina, famosa por los frescos de Miguel Ángel. Actualmente, este lugar se encuentra en proceso de remodelación y conservación, lo que puede limitar temporalmente el acceso de los visitantes. Aun así, el Vaticano sigue siendo un centro cultural y espiritual de gran relevancia, donde historia, arte y religión se entrelazan de manera única.

Casa de Campo de Madrid; Tres pájaros carpinteros.

Un paseo ornitológico por la Casa de Campo de Madrid en primavera es una experiencia vibrante, donde la naturaleza parece desbordarse en colores, cantos y movimiento. En apenas doscientos metros de recorrido, la diversidad de aves puede sorprender incluso a los observadores más experimentados. Entre los troncos y claros del bosque, es posible encontrarse con especies emblemáticas como el pico picapinos, el pito ibérico y, como gran sorpresa, el esquivo pico menor, cuya observación por primera vez se convierte en un momento inolvidable para cualquier amante de las aves.

La riqueza de este entorno se acentúa durante la primavera, cuando conviven aves residentes con migratorias que regresan para criar. Los papamoscas, ágiles y discretos, se dejan ver entre las ramas, mientras que los colirrojos reales aportan destellos de color con su inconfundible plumaje. Este equilibrio entre especies y hábitats convierte cada paseo en una oportunidad única para descubrir la vida que late en uno de los pulmones verdes más importantes de Madrid.

sábado, 11 de abril de 2026

Laguna del Prado (La Inesperada) en Pozuelo de Calatrava (Ciudad Real) - 2026.

La Laguna del Prado, conocida popularmente como “La Inesperada” en Pozuelo de Calatrava, ha resurgido con una fuerza extraordinaria gracias a las lluvias de este año, devolviendo la vida a un enclave que parecía condenado a la sequía. Este humedal, de gran valor ecológico en la provincia de Ciudad Real, vuelve a convertirse en refugio y lugar de cría para cientos de aves, evocando inevitablemente la primavera de 2009, cuando la laguna también vivió un momento de esplendor. Sin embargo, aquel año la llegada del verano trajo consigo la desecación del vaso lagunar, dejando a muchas crías expuestas y vulnerables, convirtiéndose en presa fácil para depredadores como los gatos domésticos.

En estos días, el paisaje vuelve a llenarse de vida con la presencia de decenas de flamencos, junto a una notable colonia de tarros blancos, gaviotas, chorlitejos patinegros, malvasías cabeciblancas y numerosas anátidas que han encontrado aquí un lugar idóneo para reproducirse. Este renacer subraya la importancia de conservar y poner en valor nuestro patrimonio natural, especialmente en ecosistemas tan frágiles y cambiantes como los humedales manchegos. Ojalá las condiciones se mantengan y permitan que este ciclo de vida prospere sin repetirse el desenlace de años anteriores, consolidando así a “La Inesperada” como enclave para la biodiversidad regional.

jueves, 9 de abril de 2026

Grajillas occidentales en la Casa de Campo de Madrid.

Mientras desayuno temprano en una tranquila terraza frente al lago de la Casa de Campo de Madrid, con maravillosas vistas hacia el Palacio Real y a los rascacielos de la Plaza de España, observo la vida que se despliega a mi alrededor: gorriones inquietos, palomas confiadas, escandalosas cotorras argentinas y, entre ellas, una elegante pareja de grajillas occidentales. Estas aves, más pequeñas y estilizadas que los cuervos, destacan por su plumaje negro con reflejos grisáceos en la nuca y sus ojos claros, casi plateados, que les dan una expresión vivaz e inteligente. Sociables y oportunistas, recorren el restaurante con pasos ágiles y curiosos, explorando cada rincón en busca de alguna migaja que llevarse al pico, ajenas por completo al murmullo humano y perfectamente adaptadas a este paisaje urbano donde naturaleza y ciudad conviven en armonía.

lunes, 6 de abril de 2026

Nápoles (Italia); El caos y Maradona.

Nápoles, en la región de la Campania, es una ciudad que vibra con una intensidad difícil de encontrar en otro lugar. Sus calles, especialmente en el casco antiguo, son un entramado de callejuelas estrechas, caóticas y siempre abarrotadas, donde la vida parece desbordarse en cada rincón. Puestos improvisados, ropa colgada entre balcones, vendedores que ofrecen de todo y el murmullo constante de la gente crean una atmósfera única, casi abrumadora. Todo ocurre al mismo tiempo: motos que pasan rozando, conversaciones a gritos desde las ventanas y un flujo incesante de actividad que convierte a la ciudad en un escenario vivo, en permanente movimiento.

Pero más allá del caos, Nápoles respira una energía profundamente arraigada en su identidad. La religiosidad se percibe en cada esquina, con pequeñas capillas, imágenes de santos y gestos cotidianos de fe que conviven con la pasión desbordante por el fútbol. Aquí, el deporte no es solo entretenimiento, sino una forma de vida, casi una religión paralela. Y en el centro de todo, como un símbolo eterno, está Maradona, cuya figura trasciende lo deportivo para convertirse en mito, en orgullo colectivo y en parte inseparable del alma napolitana.


**** " NO SE PUEDE CONSERVAR AQUELLO QUE NO SE CONOCE " ****