El sapo verde asiático (Bufotes pewzowi) fue una de esas pequeñas sorpresas que solo regalan las jornadas de campo. Fotografié este individuo en las cercanías del cañón de Konorchek, en la provincia de Chuy (Kirguistán). Estábamos completamente concentrados en localizar algún ave en la inmensidad de aquel paisaje, aparentemente yermo, cuando un pequeño sapo salpicado de manchas verdes llamó mi atención. En un primer momento me recordó a los sapos morunos que había observado años atrás en Marruecos, una similitud que no resulta casual, pues ambas especies pertenecen al mismo grupo de sapos verdes. También me sorprendió descubrir que, pese a la abundancia de ríos, lagos y humedales que caracterizan a Kirguistán, su fauna de anfibios es relativamente escasa, con apenas unas pocas especies adaptadas a las duras condiciones climáticas y a la elevada altitud que dominan buena parte del país.
sábado, 25 de julio de 2026
jueves, 23 de julio de 2026
Jilguero oriental (Carduelis caniceps).
El jilguero oriental (Carduelis caniceps) fue una de las especies que pude fotografiar en varios puntos de mi reciente viaje ornitológico por Kirguistán. Se mostró especialmente confiado ante la presencia humana, resultando un ave habitual en jardines y huertos. Su aspecto llamó mi atención, ya que presenta una coloración sensiblemente distinta a la del jilguero ibérico, con tonalidades y contrastes que le confieren una personalidad propia dentro del grupo.
Más allá de las diferencias en el plumaje, también
me sorprendió su vocalización. El canto del jilguero oriental posee
matices claramente diferentes de los que estoy acostumbrado a escuchar en la península
ibérica. Kirguistán
no solo aportó nuevas especies a mi lista de aves observadas, sino que también
me permitió descubrir numerosas variaciones geográficas de especies ya
conocidas, poniendo de manifiesto la extraordinaria diversidad que alberga la
avifauna del Asia Central.
martes, 21 de julio de 2026
Parque Nacional Ala Archa (Kirguistán).
El Parque Nacional Ala Archa, situado en las montañas Tian Shan del Kirguistán septentrional, fue uno de los escenarios más espectaculares de nuestro viaje. Dedicamos dos jornadas completas a recorrer sus valles y laderas, disfrutando de un entorno de gran belleza donde comenzaron a aparecer las primeras aves destacadas de la expedición. Entre ellas sobresalieron la arrenga, los llamativos estorninos rosados y una gran diversidad de páridos, que animaban los bosques y matorrales con su constante actividad.
El paisaje se mostraba todavía marcado por el final de la primavera, con numerosos neveros persistiendo en las zonas altas y las cumbres que rodean el valle. Los extensos bosques de coníferas cubrían las laderas, mientras que una extraordinaria floración llenaba de color praderas y claros. A pesar de ser uno de los espacios naturales más visitados del país y un importante destino turístico para senderistas y montañeros, Ala Archa, en la provincia de Chuy conserva un carácter salvaje y grandioso que lo convierte en un lugar inolvidable para la observación de aves y la contemplación de la naturaleza.
domingo, 19 de julio de 2026
Arrenga común (Myophonus caeruleus)
La arrenga común (Myophonus caeruleus)
fue una de las grandes sorpresas de los primeros días de nuestro reciente viaje
ornitológico por Kirguistán. En el Parque Nacional de Ala Archa
apareció cuando menos lo esperábamos, regalándonos uno de esos encuentros que
permanecen grabados en la memoria. De aspecto recuerda a un mirlo común de gran
tamaño, aunque su plumaje, de tonos azulados oscuros con un sutil brillo
metálico, le confiere una elegancia inconfundible. Ligada a los torrentes de
montaña, suele buscar alimento entre las piedras y las orillas de los ríos,
donde captura invertebrados y otros pequeños animales. Fotografiar esta esquiva
especie en su hábitat natural fue, sin duda, uno de los momentos estrella de la
expedición.
sábado, 18 de julio de 2026
Colirrojo de Güldenstädt (Phoenicurus erythrogastrus).
A las seis de la mañana, en un campo de yurtas del
distrito de At-Bashi, en la provincia kirguisa de Naryn,
la jornada comenzaba envuelta en una luz sorprendentemente intensa para una
altitud de 3.400 metros. El frío y el rocío era el característico de las
primeras horas en las montañas del Tian Shan. Mientras el campamento
despertaba lentamente, apareció un joven colirrojo de Güldenstädt (Phoenicurus
erythrogastrus), confiado y curioso, posándose a corta distancia y permitiéndome
una observación privilegiada. Su presencia, tan temprana e inesperada, se convirtió en el
mejor de los augurios: un auténtico preludio de lo que acabaría siendo una
magnífica jornada de pajareo entre los espectaculares paisajes de las tierras
altas de Kirguistán.
domingo, 5 de julio de 2026
Onagra (Oenothera glazioviana).
Durante mi reciente recorrido por la Sierra de
Gredos, en las proximidades de Arenas de San Pedro, observé varios
ejemplares de onagra (Oenothera glazioviana) en terrenos
degradados situados en los márgenes del río del Arenal. Esta planta,
considerada invasora en numerosas regiones, llamó especialmente mi atención por
su notable porte, que destacaba claramente sobre la vegetación circundante, así
como por la abundante y vistosa floración de grandes flores amarillas. Su
capacidad para colonizar ambientes alterados y espacios abiertos le permite
establecer poblaciones densas que pueden competir con la flora autóctona,
convirtiéndola en una especie de interés tanto desde el punto de vista botánico
como de la gestión y conservación de los ecosistemas ribereños.
lunes, 29 de junio de 2026
Pedro Bernardo (Ávila).
Pedro Bernardo (Ávila) aparece colgado de la ladera meridional de la Sierra de Gredos, en ese límite donde la montaña castellana comienza a asomarse hacia las tierras toledanas. Desde sus calles se abren amplias panorámicas sobre la Meseta, con horizontes que parecen perderse entre encinares y dehesas. El casco urbano, adaptado a una orografía abrupta, se organiza en un entramado de calles estrechas y zigzagueantes que trepan y descienden siguiendo el relieve natural. Muchas de sus construcciones recuerdan a la arquitectura tradicional del norte de Cáceres, con fachadas sencillas, balconadas de madera y un aire serrano que refuerza la identidad compartida de estas comarcas del Sistema Central.
Sin embargo, junto a la belleza del paisaje y del
patrimonio popular, Pedro Bernardo también refleja una de las realidades
más visibles del medio rural español. Al pasear por sus calles resulta
inevitable observar la abundancia de viviendas cerradas o deshabitadas,
testimonio del progresivo despoblamiento que afecta a numerosos municipios del
interior peninsular. La llamada “España vaciada” se hace aquí tangible:
casas que esperan nuevos habitantes, escuelas con menos niños y una población
cada vez más envejecida. Aun así, el pueblo conserva un notable encanto y una
fuerte personalidad, convirtiéndose en un ejemplo de cómo la riqueza cultural y
paisajística de estos territorios convive con el desafío demográfico que
marcará su futuro.
lunes, 15 de junio de 2026
Un petirrojo en el verano del Parque Genovés de Cádiz.
Hace aproximadamente un mes, en el Parque Genovés (Cádiz), observé un solitario petirrojo posado entre la vegetación del parque. Su presencia resultaba especialmente llamativa por la tranquilidad con la que se movía entre los concurridos senderos. El petirrojo es un ave habitual en el sur de España durante los meses más fríos, cuando numerosos ejemplares ocupan parques, jardines y áreas arboladas. Aunque suele asociarse principalmente a la invernada, en raras ocasiones también anida en las zonas más húmedas, donde encuentra refugio y condiciones adecuadas para la reproducción.
martes, 9 de junio de 2026
Zampullín cuellinegro en la Laguna de la Inesperada de Pozuelo de Calatrava (Ciudad Real).
El zampullín cuellinegro, (Podiceps
nigricollis), es una pequeña ave acuática de gran belleza que, durante la
época reproductora, luce un llamativo plumaje nupcial con el cuello y la cabeza
negros y unos característicos penachos dorados que destacan sobre el agua. A
principios de primavera, la observación y fotografía de una pareja en la laguna
de La Inesperada, también conocida como La Escondida, constituye un
valioso testimonio de la riqueza ornitológica de este humedal manchego. En
estas fechas, las parejas comienzan sus rituales de cortejo y consolidan sus
vínculos antes de la reproducción, ofreciendo escenas de gran interés para los
observadores de aves. Su presencia en la laguna refleja la importancia de estos
enclaves acuáticos como refugio y área de cría para numerosas especies ligadas
a los ecosistemas húmedos de la provincia de Ciudad Real.