lunes, 24 de agosto de 2026

Bulbul collarejo (Spizixos semitorques).

El bulbul collarejo (Spizixos semitorques) es un paseriforme de aspecto elegante, fácilmente reconocible por su plumaje verdoso, la cabeza oscura y, especialmente, el característico collar claro que rodea la garganta. Habita en bosques, matorrales y zonas arboladas del este de Asia, y es también capaz de desenvolverse en ambientes transformados por el ser humano. En Wulingyuan, en el entorno montañoso de Zhangjiajie, tuve la oportunidad de fotografiarlo al amanecer, cuando la actividad de las aves comenzaba a hacerse evidente entre los pequeños huertos que trepan por las laderas.

Mientras las montañas permanecían envueltas en niebla, creando ese paisaje de formas verticales y fantasmagóricas que se hizo célebre por inspirar los escenarios de Avatar, varios bulbules revoloteaban entre el follaje cercano. Entre ellos, una pareja de bulbules collarejo llamó especialmente mi atención: ambos iban y venían recogiendo pequeños materiales vegetales, probablemente para la construcción de su nido. Observar este comportamiento tan íntimo, con el paisaje todavía cubierto por las nubes y la primera luz del día iluminando la vegetación, convirtió el encuentro con esta discreta especie en uno de esos momentos que hacen que la fotografía de naturaleza sea mucho más que capturar una imagen

Acentor pardo (Prunella fulvescens); La danza de apareamiento.

Sin lugar a dudas, uno de los mejores momentos ornitológicos de nuestro pasado viaje ornitológico por Kirguistán fue contemplar, a pocos metros, la danza de apareamiento del acentor pardo (Prunella fulvescens). Sobre una piedra, los saltitos de la pareja, la insistencia de la hembra y los múltiples intentos de cópula nos ofrecieron una escena íntima y fascinante, de esas que rara vez se olvidan. Durante unos minutos, pudimos observar con extraordinaria cercanía un comportamiento que normalmente transcurre lejos de la mirada humana, en un escenario tan espectacular como las montañas de Tash Rabat.

Entre las distintas especies de acentores se conocen comportamientos reproductivos diversos, desde la poligamia hasta la cría en grupo, pero el acentor pardo parece haber apostado por una estrategia predominantemente monógama. Más allá de la curiosidad biológica, contemplar una escena así de la naturaleza, rodeados por las impresionantes cordilleras del Tian Shan, fue uno de esos regalos inesperados que hacen especial un viaje. Un recuerdo que permanecerá en mí, no solo por la belleza del paisaje, sino por haber podido asomarnos, durante unos instantes y a pocos metros, a la vida íntima de esta pequeña ave de las altas montañas de Asia.

Buitre del Himalaya (Gyps himalayensis).

Sorprende la extraordinaria variedad de aves carroñeras que podemos encontrar en las montañas de Kirguistán. A las especies habituales de la península ibérica —buitre negro, buitre leonado, quebrantahuesos y alimoche— se suma aquí una especie nueva para mí: el buitre del Himalaya (Gyps himalayensis). Esta imponente rapaz, propia de las grandes cordilleras de Asia, recuerda al buitre leonado, aunque presenta una coloración notablemente más clara, especialmente en el cuerpo y las partes inferiores. Fotografiarlo en las montañas kirguisas ha sido, sin duda, uno de esos encuentros que ponen de manifiesto la riqueza y singularidad de la avifauna de las Cordilleras del Tian Shan.

domingo, 23 de agosto de 2026

Estornino gris (Spodiopsar cineraceus).

Si en España estamos acostumbrados al estornino negro y, durante el invierno, recibimos del norte a los estorninos pintos, este verano he tenido la oportunidad de ampliar notablemente mi particular colección de estorninos con las especies asiáticas: primero fueron los estorninos rosados de Kirguistán, después las especies chinas como el estornino piquirrojo y, ahora, el aquí presente estornino gris (Spodiopsar cineraceus). Contemplar especies tan diferentes dentro de un mismo grupo es una magnífica demostración de la extraordinaria capacidad creativa de la naturaleza, capaz de jugar con formas, colores y patrones para dar lugar a una diversidad que nunca deja de sorprendernos.

Estornino piquirrojo (Spodiopsar sericeus).

El estornino piquirrojo (Spodiopsar sericeus) fue otra de las especies que pude fotografiar en el Bund, el corazón financiero de Shanghái (China), en el mismo escenario urbano donde localicé al picogordo chino. Resulta especialmente llamativo encontrar a esta especie, de distribución principalmente oriental, en medio de uno de los paisajes más densamente urbanizados y reconocibles de China, entre los grandes rascacielos del distrito financiero y la actividad incesante de la ciudad. Su presencia, al igual que la del picogordo, pone de manifiesto cómo algunas aves consiguen aprovechar los espacios verdes y pequeños refugios que persisten incluso en el centro de una de las grandes megaciudades asiáticas.

Miná crestado (Acridotheres cristatellus).

El miná crestado (Acridotheres cristatellus) es una especie que he podido fotografiar en distintas ciudades de China y que, en el sudeste del país, resulta mucho más habitual que el miná común. Si en Kirguistán era frecuente encontrarse con Acridotheres tristis, aquí el protagonista es este característico miná de plumaje oscuro y llamativa cresta. Con él sumo ya una tercera especie del género Acridotheres fotografiada en Asia, después del miná común y del miná grande (Acridotheres grandis), este último localizado hace algunos años durante mi viaje a Vietnam. Una pequeña colección que refleja, además, la diversidad y la amplia distribución de este género de estorninos asiáticos, estrechamente ligado tanto a los paisajes naturales como a los entornos urbanos.

Miná común (Acridotheres tristis) en Kirguistán.

El miná común (Acridotheres tristis) es un ave que ya había tenido ocasión de fotografiar en los parques de Estambul (Turquía), donde se considera ave invasora. En el espectacular Parque Nacional de Ala Archa en Kirguistán, a las puertas de las montañas del Tian Shan, es frecuente encontrarlo compartiendo territorio con los estorninos rosados (Pastor roseus), una convivencia que sorprende por la aparente tranquilidad con la que ambas especies aprovechan el mismo entorno. La imagen pone de manifiesto la extraordinaria capacidad de adaptación del miná común, capaz de prosperar tanto en ambientes urbanos como en paisajes naturales de montaña y de integrarse en comunidades de aves muy diversas.

Picogordo chino (Eophona migratoria).

El picogordo chino (Eophona migratoria) protagoniza una de esas escenas que parecen improbables: este robusto fringílido asiático, propio de bosques, arboledas y espacios verdes, fotografiado nada menos que junto al Bund, a orillas del Huangpu y frente al deslumbrante perfil financiero de Shanghái. Entre el tráfico, los edificios y la inmensa escala urbana de esta macrourbe, su presencia resulta especialmente sorprendente y recuerda que, incluso en una de las ciudades más densamente urbanizadas del mundo, la naturaleza encuentra pequeños refugios y corredores por los que hacerse un hueco. Una imagen que contrapone de forma casi simbólica la exuberancia de la fauna oriental con uno de los paisajes urbanos más reconocibles de China.

Parque Forestal Nacional de Zhangjiajie (China); Jake Sully sobre el gran ikran.

El Parque Forestal Nacional de Zhangjiajie parece pertenecer a otro mundo. Una sucesión casi interminable de crestas y pilares de roca se alza entre la niebla, cubiertos de una exuberante vegetación que se aferra a cada rincón de la montaña. Cuando las nubes se abren y vuelven a cerrarse sobre el paisaje, las siluetas aparecen y desaparecen como si se tratara de un escenario irreal, un territorio remoto y primigenio que durante mucho tiempo permaneció casi ajeno a nuestra mirada y que el cine se encargó de convertir en uno de los paisajes más reconocibles del planeta.

No es difícil entender por qué estas montañas sirvieron de inspiración para el mundo de Avatar. Mientras recorría sus senderos, entre la bruma y aquellas enormes columnas de piedra suspendidas sobre el bosque, tuve por momentos la sensación de estar dentro de la propia película. Solo faltaba que, en cualquier instante, Jake Sully apareciera sobre el gran ikran, cruzando silenciosamente el cielo entre las agujas de roca. Un paisaje tan extraordinario que, por unos minutos, hace que la frontera entre la realidad y la fantasía parezca desvanecerse.

**** " NO SE PUEDE CONSERVAR AQUELLO QUE NO SE CONOCE " ****