Durante el zigzagueante ascenso por la carretera
de Moldo-Ashuu hacia el lago Song Kol, en Kirguistán,
hicimos una breve parada bajo una fina lluvia para explorar los bosques y
tratar de localizar algunas de sus especies características. En medio de aquel ambiente
húmedo y silencioso, la observación se vio recompensada con la aparición de una
pareja de bisbita arbóreo (Anthus trivialis), que se detuvo muy cerca de
mí, permitiéndome fotografiarla durante unos instantes. Fue uno de esos
encuentros inesperados que, en plena ruta y bajo la lluvia, hacen especialmente
memorable una jornada de campo.
miércoles, 9 de septiembre de 2026
Bisbita arbóreo (Anthus trivialis) en Kirguistán.
Tornasolada chica (Apatura ilia) en China.
En mi viaje por China, tuve la inmensa
fortuna de cruzarme con un macho de Tornasolada chica (Apatura ilia).
Pude fotografiarlo a escasos centímetros mientras descendía de las copas de los
árboles, atraído por los minerales de la barandilla húmeda. En las tomas
frontales se aprecia con total nitidez su hipnotizante espiritrompa de un
amarillo brillante, desplegada para absorber las sales del metal, así como el
característico ocelo negro cercado por un anillo naranja en sus alas
anteriores. Aunque en estas posiciones frontales y de reposo muestra un
camuflaje disruptivo de tonos marrones y una limpia franja blanca, al desplegar
las alas bajo el sol revelaba esa espectacular iridiscencia morada y
tornasolada tan propia de los emperadores forestales; un encuentro zoológico
memorable en el corazón de China.
martes, 8 de septiembre de 2026
Macacos rhesus (Macaca mulatta), una atracción de feria en Zangjiajie (China).
En el conocido como Arroyo del Látigo de Oro - Golden Whip Stream, dentro del Parque Nacional de Zhangjiajie, la presencia de los macacos rhesus (Macaca mulatta) me produjo una sensación difícil de conciliar con la idea de un espacio natural protegido. Los animales eran alimentados tanto por los propios guardas como por los turistas, que se acercaban constantemente, y a corta distancia, para fotografiarlos. En algunos momentos, una verdadera multitud rodeaba a un solo macaco, convirtiéndolo en una atracción más dentro del recorrido turístico. La interacción entre visitantes y animales parecía completamente normalizada, hasta el punto de que los monos habían aprendido a permanecer cerca de las personas y a esperar comida. Más que observar fauna silvestre en su entorno, la impresión era la de asistir a un espectáculo en el que los animales constituían uno de los principales reclamos para el visitante.
La situación resultaba todavía más contradictoria
al observar el río, un elemento natural que, en un espacio de estas
características, debería encontrarse especialmente protegido. Decenas de
personas se refrescaban en sus aguas, mientras el entorno recibía diariamente
una enorme presión turística. Todo parecía responder, en buena medida, a una
lógica de explotación económica del paisaje: vender entradas, atraer
visitantes y generar ingresos. La experiencia me hizo reflexionar sobre las
diferencias entre esta concepción del turismo de naturaleza y la idea de
conservación ambiental con la que estoy más familiarizado en Europa, donde —al menos
en principio— se busca limitar la alteración de los ecosistemas y reducir la
interacción directa con la fauna. Salí de Golden Whip Stream con
sentimientos encontrados: profundamente impresionado por la espectacularidad
del paisaje, pero también con una sensación agridulce al comprobar que la
belleza natural del lugar parecía estar, en cierta medida, subordinada a su capacidad
para generar ingresos.
Cisnes cantores (Cygnus cygnus), en el pantano de Orto Tokoy (Kirguistán).
A medio camino entre el gigantesco lago Issyk-Kul y el altiplano del lago Song-Kul, hicimos una
parada en el pantano de Orto Tokoy. El humedal estaba animado, con
multitud de tarros canelos, cercetas comunes, cormoranes y, bastante más al
fondo, algunas serretas grandes. Entre aquel mosaico de anátidas destacaron
tres Cisnes cantores (Cygnus cygnus), que se mantenían a
considerable distancia, demasiado lejos para que mi cámara pudiera hacerles
justicia. Aun así, su silueta elegante y su inconfundible porte los convertían
en una de las observaciones más interesantes de aquella parada, apareciendo allí,
en medio de aquel remoto paisaje kirguís, como inesperados protagonistas del
humedal.
Bisbita alpino (Anthus spinoletta) en las montañas de Tash Rabat (Kirguistán).
Desde primera hora, una fina lluvia nos acompañó
durante nuestra ruta de pajareo por las impresionantes montañas de Tash
Rabat, en Kirguistán. Entre la humedad y los paisajes de altura, los
Bisbitas alpinos (Anthus spinoletta) no tardaron en llamar mi
atención. Es una especie que suelo encontrar en invierno en las lagunas de La
Mancha, pero observarlos ahora, en plena época de cría y luciendo el
plumaje nupcial, me permitió descubrirlos con un aspecto bastante diferente:
tonos más claros, delicados matices y esos sutiles toques canela que realzan su
librea. Sin embargo, los bisbitas se mostraban especialmente inquietos ante mi
presencia. Algunos incluso llevaban insectos en el pico, una señal inequívoca
de que estaban ocupados alimentando a sus pollos y de que, sin pretenderlo, mi
presencia estaba interfiriendo en sus labores de cría. Una vez más, la
observación de aves me recordó que disfrutar de ellas también implica saber
cuándo mantener la distancia y dejar que continúen con lo verdaderamente
importante.
Mariposa botella azul común o triángulo azul (Graphium sarpedon).
A primera hora de la mañana, mientras recorría los
alrededores de Wulingyuan, próximo a Zhangjiajie, rodeado por la
imponente vegetación que crece al pie de sus colinas de piedra, me llamó la
atención el vuelo increíblemente rápido y nervioso de un lepidóptero de buen
tamaño que frecuentaba los pequeños huertos locales. Al posarse con las alas
cerradas sobre unas pequeñas flores blancas, logré fotografiarlo y apreciar su
espectacular diseño: sobre el fondo negro aterciopelado de sus alas
—completamente redondeadas y carentes de colas— destacaba una nítida franja
central de un tono blanco azulado translúcido que, al plegarse, creaba el
efecto visual de una media luna invertida. El contraste era perfecto gracias a
una serie de pequeñas y delicadas manchas rojas en forma de luneta que
adornaban el borde inferior externo. La especie no era otra que la mariposa
botella azul común o triángulo azul (Graphium sarpedon).
lunes, 7 de septiembre de 2026
El ciprés Chujianbai en el Templo de Confucio de Pekín (China); El ciprés que toca la maldad.
Nuestros pasos perdidos por los hutongs de Pekín, bajo una mañana de lluvia persistente, acabaron llevándonos hasta el Templo de Confucio, donde encontramos refugio y, casi por casualidad, una de esas historias que convierten un lugar en algo más que piedra y arquitectura. Entre los jardines del templo crece el célebre ciprés Chujianbai, conocido como el ciprés que toca la maldad. La tradición cuenta que, durante la dinastía Ming, el emperador Jiajing visitó el templo y, al pasar bajo las ramas del viejo árbol, su sombrero ceremonial fue rozado por ellas. El emperador interpretó aquel gesto como una señal de que el ciprés había reconocido y tocado su maldad, y desde entonces el árbol quedó asociado a la capacidad de distinguir la virtud de la corrupción.
Así, refugiado de la lluvia entre los patios del
templo, me encontré frente a un árbol que parecía guardar muchos más siglos de
historias que de hojas. Su leyenda habla de una mirada invisible capaz de
atravesar las apariencias y descubrir lo que cada persona lleva dentro. En los
viajes, a veces, perderse es la mejor forma de tropezar con una historia que de
otro modo habría pasado inadvertida.
Mariposa kirinia eversmanni (Esperarge eversmanni) en Kirguistán.
En las imponentes montañas de Kirguistán en este pasado mes de julio, logré fotografiar un ejemplar que capturó de inmediato mi atención. Al posarse sobre un cardo alpino con las alas cerradas, su silueta y los seis característicos ocelos postdiscales en el reverso de las alas posteriores me recordaron fuertemente a una mariposa pedregosa (Lasiommata maera). Sin embargo, un análisis más detallado de sus patrones reveló detalles incompatibles con ese género: unas marcas de un blanco limpio y contrastado que envolvían los ocelos del ala posterior, combinadas con un ala anterior de tonos anaranjados muy vivos dominada por un único y pequeño ocelo apical. Estas sutiles pero determinantes diferencias morfológicas me permitieron confirmar que se trataba de una Kirinia eversmanni (o Esperarge eversmanni), un fascinante lepidóptero endémico de los sistemas montañosos de Asia Central. Un registro fantástico para documentar la rica y localizada biodiversidad del Tien Shan."
Ardilla terrestre relicta o ardilla terrestre del Tian Shan (Spermophilus relictus).
Durante nuestro recorrido por el Valle Chon
Ak-Suu, también conocido como desfiladero de Grigoriev en
Kirguistán, tuvimos la oportunidad de observar y fotografiar una ardilla
terrestre relicta o ardilla terrestre del Tian Shan (Spermophilus
relictus). La localizamos cuando ya nos encontrábamos en el vehículo en
el que nos desplazábamos, cerca de una de sus guaridas. A pesar de nuestra
presencia y del movimiento del vehículo, el animal permaneció inmóvil durante
unos instantes, probablemente atento a nuestro comportamiento y preparado para
refugiarse en caso de percibir una amenaza. Este breve encuentro permitió
observar con cierta tranquilidad a esta especie característica de las zonas
montañosas de Asia Central y captar un momento especialmente interesante de su
comportamiento en su hábitat natural.