lunes, 7 de septiembre de 2026

China (1958); Guerra declarada al gorrión molinero.

En 1958, Mao Zedong y las autoridades chinas lanzaron la Campaña de las Cuatro Plagas: había que acabar con ratas, moscas, mosquitos y gorriones. Los gorriones fueron considerados enemigos de la agricultura porque comían semillas y cereales.

La campaña movilizó a millones de personas. Se destruían nidos, se mataban pollos de aves, se derribaban nidos y, sobre todo, se intentaba impedir que los gorriones pudieran posarse. La táctica más peculiar consistía en perseguirlos sin descanso: cuando intentaban aterrizar, las multitudes hacían ruido con ollas, tambores, palos y cualquier objeto disponible. Exhaustos, muchos terminaban cayendo muertos. 

La escala fue enorme. Las estimaciones históricas hablan de unos 2.000–2.100 millones de gorriones muertos en 1958, aunque la cifra exacta es imposible de establecer porque las estadísticas de aquella época son problemáticas. Un documento del Senado estadounidense de 1962 hablaba de unos 2.200 millones.

Así que, durante dos días, los participantes de la campaña rodearon la embajada y comenzaron a hacer un ruido ensordecedor con tambores y otros objetos para impedir que los gorriones pudieran posarse. La situación terminó con los polacos teniendo que retirar con palas los cadáveres de los gorriones que habían caído dentro del recinto. La anécdota aparece en fuentes históricas secundarias, aunque yo la presentaría como un episodio documentado por testimonios y no como si existiera un parte diplomático perfectamente conservado que permita verificar cada detalle. Es una escena casi surrealista: un pequeño recinto diplomático convertido en el último refugio de los gorriones de Pekín. 

El error estaba en considerar al gorrión únicamente como consumidor de grano. Los gorriones también comen enormes cantidades de insectos, especialmente durante la época de cría, cuando necesitan alimentar a sus polluelos. Al desaparecer los gorriones, las poblaciones de insectos y otros organismos capaces de dañar los cultivos encontraron un ecosistema con muchos menos depredadores.

La agricultura empezó a sufrir. La investigación publicada por Eyal Frank, Qinyun Wang, Shaoda Wang, Xuebin Wang y Yang You ha permitido cuantificar por primera vez parte de este efecto. Los condados que ofrecían mejores condiciones para los gorriones sufrieron, después de la campaña, una caída adicional de aproximadamente 5,3 % en el rendimiento del arroz y 8,7 % en el del trigo, consistente con el aumento de las plagas.

La eliminación de los gorriones no provocó por sí sola la Gran Hambruna china, pero agravó una crisis agrícola ya provocada por las políticas del Gran Salto Adelante y otros factores. Y aquí la investigación reciente resulta especialmente interesante: el estudio del NBER estima que la desaparición de los gorriones pudo explicar aproximadamente el 19,6 % de la reducción nacional de las cosechas durante la hambruna y calcula casi dos millones de muertes adicionales asociadas al exterminio de los gorriones y sus efectos sobre la producción y la distribución de alimentos. 

Según fuentes históricas recogidas por la investigación reciente, China importó alrededor de 250.000 gorriones de la Unión Soviética para intentar recuperar sus poblaciones. La cifra procede de fuentes secundarias y los propios investigadores señalan que es difícil encontrar una documentación formal que permita verificar completamente la operación, por lo que conviene expresarla como “según los informes disponibles”, no como una cifra absolutamente demostrada. Y el proceso de recuperación fue lento. El nuevo estudio encuentra que, una vez abandonado el exterminio, los rendimientos de arroz y trigo volvieron hacia sus niveles anteriores, llegando a recuperarse para 1965.

Pesca con cormoranes en el lago Baofeng (China).

En el lago Baofeng (China) observé un grupo de cormoranes grandes (Phalacrocorax carbo) posados sobre unas cañas de bambú flotantes. Las aves estaban atadas y colocadas a intervalos regulares, formando una hilera perfectamente ordenada. La escena me recordó la tradicional pesca con cormoranes que todavía se practica en algunas regiones de China, especialmente en el sur del país, donde estas aves han sido utilizadas durante siglos para capturar peces. Resultaba curioso observar cómo una especie tan bien adaptada a la pesca puede formar parte, además, de una práctica cultural tan antigua.

sábado, 5 de septiembre de 2026

Cormorán pigmeo (Microcarbo pygmaeus) en Kirguistán.

El cormorán pigmeo (Microcarbo pygmaeus) fue uno de esos protagonistas que se hicieron mucho más interesantes a través de los equipos de observación que de la cámara. En Kirguistán siempre se mantenían a una distancia considerable, pero gracias a los prismáticos y telescopios pude disfrutar de ellos con bastante claridad y apreciar bien sus detalles y comportamiento. La fotografía, en cambio, no estuvo a la altura del encuentro: entre la distancia y las limitaciones del equipo, las imágenes dejaron bastante que desear. Aun así, prefiero conservarlas como recuerdo de haberlos visto allí.

Mariposa marinera común (Neptis hylas) en el Parque Forestal Nacional de Zhangjiajie (China).

En el Parque Forestal Nacional de Zhangjiajie en la provincia de Hunan (China), entre los senderos húmedos y los colosales pilares de arenisca de este entorno, me sorprendió el vuelo confiado de la marinera común (Neptis hylas). Este pequeño lepidóptero fascina por el nítido contraste de su patrón geométrico: al posarse con las alas completamente abiertas, despliega tres perfectas franjas horizontales blancas sobre un fondo negro profundo, careciendo por completo de colas en sus alas posteriores. Ninfálido muy parecido a la Neptis rivularis que fotografié un mes antes en Kirguistán. Un encuentro que resalta la delicada biodiversidad que se esconde bajo el frondoso dosel del bosque nublado de Zhangjiajie.

Mirlo acuático europeo (Cinclus cinclus) en Kirguistán.

Las altas montañas de Tash Rabat nos ofrecieron muchas sorpresas ornitológicas, entre ellas el baño de un mirlo acuático europeo (Cinclus cinclus). Ajeno a nuestra presencia, nos permitió observarlo y fotografiarlo con cierta tranquilidad. Permaneció durante un buen rato en las aguas frías del arroyo, entrando y saliendo de la corriente, mientras se sacudía el plumaje y se acicalaba entre las piedras. Un encuentro especialmente grato con una especie tan ligada a los cursos de agua de montaña y que, en aquel paisaje remoto de Kirguistán era una pieza clave para entender el ecosistema.

Anteojitos de Swinhoe (Zosterops simplex simplex).

El anteojitos de Swinhoe (Zosterops simplex simplex) fue una de las primeras aves que localizó la aplicación Merlin Bird durante mi recorrido por un parque urbano del centro de Shanghái. Apenas tuve tiempo para intentar fotografiarlo y, además, el ave no se mostró especialmente colaboradora: se desplazaba en grupos familiares, siempre entre las frondosas copas de los árboles más altos, donde resultaba difícil seguir sus movimientos. Pude obtener únicamente unas fotografías testimoniales, suficientes al menos para dejar constancia de la observación. Sus sonidos, constantes y fácilmente reconocibles, fueron sin embargo una ayuda inestimable para localizar y confirmar su presencia entre el denso follaje. 

viernes, 4 de septiembre de 2026

Sesión de fotos en la Ciudad Perdida de Pekín (China).

En la Ciudad Prohibida de Pekín, el pasado parece cobrar vida entre patios, pabellones y antiguos palacios. Muchos visitantes se visten con elaborados trajes inspirados en las distintas dinastías chinas y posan ante la cámara con una cuidada puesta en escena. Puede ser una manera de acercarse a la propia historia, de expresar orgullo por una tradición cultural milenaria o, sencillamente, una nueva forma de moda y de compartir experiencias en las redes sociales. Probablemente haya un poco de todo ello.

Lo cierto es que difícilmente podrían haber encontrado un escenario mejor para estas sesiones fotográficas. Los colores, la arquitectura, los tejados ornamentados y la solemnidad de los espacios imperiales convierten cada rincón en un decorado extraordinario. Vestidos con sus trajes de época, los visitantes parecen por un instante trasladarse a otro tiempo, mientras las cámaras de los teléfonos capturan una versión cuidadosamente construida de ese encuentro entre el presente y la memoria de la China imperial.

Cuervo picudo (Corvus macrorhynchos colonorum) en China.

En Pekín, cerca de la Ciudad Olímpica y de mi hotel, tuve la oportunidad de observar varios grupos familiares de cuervo picudo (Corvus macrorhynchos colonorum). Se movían juntos entre los espacios verdes y las construcciones de la zona, atentos y bulliciosos. Sus reclamos, fuertes y ásperos, se escuchaban desde bastante distancia y delataban su presencia mucho antes de poder localizarlos.

Parque Nacional de las Tablas de Daimiel (Ciudad Real); Final del verano 2026.

Llegado septiembre 2026, el Parque Nacional de las Tablas de Daimiel (Ciudad Real) presenta un aspecto excepcional. A pesar de las elevadas temperaturas y de los récords de calor registrados durante este verano, la lámina de agua se mantiene y permite conservar buena parte de los ambientes acuáticos que caracterizan este singular humedal manchego. Las Tablas ofrecen estos días un paisaje de gran riqueza, con zonas encharcadas, carrizales y masegares que mantienen la esencia de este espacio protegido.

Con el final del verano comienza además un periodo especialmente interesante para la observación de aves. Miles de ejemplares, tanto residentes como migratorios, encuentran en el Parque Nacional refugio, alimento y un lugar de descanso en su viaje. Garzas, anátidas, cormoranes, fochas, limícolas y otras especies aprovechan la disponibilidad de agua y los recursos del humedal, mientras el paso de las aves migratorias anuncia ya el cambio de estación. Las Tablas vuelven así a demostrar su importancia como refugio para la avifauna y como uno de los humedales más emblemáticos de España.

**** " NO SE PUEDE CONSERVAR AQUELLO QUE NO SE CONOCE " ****