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sábado, 1 de octubre de 2016

Día de las aves en Málaga.


Ayer tuve la oportunidad de asistir a uno de los actos programados por SEO Málaga, en relación con el día mundial de las aves. Primero, unos afiliados nos contaron cómo había ido su reciente viaje ornitológico por Kenia. La verdad es que las imágenes me dejaron los dientes bastante largos…

Posteriormente, se realizó una exposición-debate sobre la situación del cernícalo primilla en la provincia de Málaga. Los datos eran bastante concluyentes, la tendencia de esta especie, de seguir al mismo ritmo, será la desaparición completa. Entre las causas, se mencionaron varias; la pérdida de los tradicionales lugares de anidamiento, la transformación de los habituales terrenos de campeo en monocultivos, el uso de pesticidas, el expolio de nidos y el tráfico ilegal de esta especie o la falta de sensibilidad de las autoridades competentes, que con su inacción han llevado al cernícalo primilla a una situación crítica.

martes, 20 de septiembre de 2016

Ibis eremitas en el Zoobotánico de Jerez (Cádiz).


 Aunque siempre he renegado de los zoológicos, reconozco que no puedo pasar la oportunidad de visitar los que se me ponen al alcance. En el Zoobotánico de Jerez (Cádiz), aunque tiene fama de tener unas instalaciones bastante anticuadas, en la actualidad aquí se llevan a cabo interesantes proyectos, como el de la recuperación del ibis eremita, Geronticus eremita.



Tras visitar la colonia de cría situada al lado de la de los linces ibéricos, descubrí en  plena faena a uno de los cuidadores encargados de estas curiosas aves. Y hacia él que me fui, me comentó datos relacionados con la alimentación de los polluelos y cómo esta amenazada especie va asentándose poco a poco en Andalucía

lunes, 16 de mayo de 2016

El lince ibérico en Castilla la Mancha; Cara y cruz.



 Para propiciar la reconquista por parte del lince ibérico de sus antiguos territorios, en los últimos meses se han venido soltando varios ejemplares en el sur de la provincia de Ciudad Real y en los Montes de Toledo. No pasaron muchas semanas para que algunos de ellos aparecieran atropellados en las carreteras, muertos por cazadores y trampas ilegales, o envenenados en fincas de caza. Realmente, muchos llegamos a pensar que no quedaría ni uno solo con vida.


 Estas últimas semanas las noticias han sido muy distintas, se ha constatado la presencia de hembras con cachorros en los Montes de Toledo, algo que abre una nueva puerta de esperanza para esta especie tan amenazada. Como curiosidad, algunos de estos linces reintroducidos, están provistos de transmisores GPS por los que es posible seguir sus desplazamientos en todo momento. Se han confirmado desplazamientos de más de 25 km al día, lo que ha llevado a algunos de estos ejemplares reintroducidos en Castilla la Mancha, hasta lugares como la Rioja o Portugal.

domingo, 8 de abril de 2012

Zoológico de Barcelona; Libera a Susi.


Aprovechando unos días de descanso en Barcelona, y tras un largo paseo por esta preciosa ciudad, llegamos nuevamente hasta el zoológico. – En la puerta de acceso varias personas promueven la campaña “Libera a Susi”, la elefanta que desde hace años malvive como una autómata dentro de estas instalaciones… - Como ya comentamos en otra de nuestras anteriores entradas, esta campaña, como otras tantas, recoge un nuevo sentir popular, cada vez más extendido que reclama que los animales también tienen ciertos derechos... – Al menos el de no ser considerados como objetos inertes… - Esperemos que Susi pueda vivir sus últimos años en un espacio abierto lejos de esos pocos metros cuadrados de cemento y tierra dura.

domingo, 27 de febrero de 2011

Zoológico de Barcelona.

Visité el Zoológico de Barcelona este pasado verano del 2010. Está situado en el centro mismo de la ciudad, dentro del Parque de la Ciudadela. Recuerdo que eran muchas las expectativas que tenía de este lugar. Esperaba un parque modélico donde los espacios necesarios de las distintas especies fuesen respetados y se hubiera encontrado un justo equilibrio entre investigación, conservación, educación y exhibición. Pues nada de nada. El lugar es más triste aún que cualquiera de los otros zoológicos que he visitado. Nada acorde con el espíritu de una ciudad como Barcelona, que hace gala de modernidad, sensibilidad y tolerancia.



El principal problema es sin duda la falta de espacio. Los animales están totalmente hacinados, demasiadas jaulas, alambradas y barrotes que dan un aspecto anacrónico y que conjugan mucho más con el ideario de los zoológicos de finales del XIX que con la sensibilidad y conciencia ecológica de nuestro tiempo.





Una pasarela de cemento y hormigón recorre el zoológico, lo que permite una visión bastante completa del lugar. Los grandes animales; como rinocerontes, jirafas, hipopótamos o elefantes se encuentran bajo o próximos a esta estructura. Ninguna de estas especies tiene el espacio mínimo requerido, sin lugar a dudas, toda esta parte central recuerda mucho más a una granja de vacas estabuladas que a las praderas abiertas de la sabana africana.


Entre todos estos grandes animales a los que hacíamos mención, la elefanta Susi representa y levanta, más que ningún otro, el sentir y las críticas de no pocos ciudadanos que visitan estas instalaciones. En el tiempo que allí estuve permaneció inmóvil, repitiendo movimientos mecánicos como la autómata que se ha convertido tras los largos años que allí permanece recluida. Susi ha sido objeto de distintas campañas que pretendían su liberación o el traslado a condiciones más favorables, y que finalmente, tuvieron el efecto contrario; pues en lugar de sacarla de este lugar tan triste y ruin, se hizo traer una nueva compañera. El resultado final es que en lugar de solucionar el problema se multiplicó por dos.
Susi quizá es la abanderada del resto de especies que allí se encuentran, pero no es el único caso que levanta tristeza en lugar de la ilusión que cabría esperar. Una loba vieja y solitaria recorre las mismas instalaciones desde hace años. Los pingüinos ocupan un lugar minúsculo y abrasado por el sol del Mediterráneo. Los lémures aún permanecen encerrados en pequeñas jaulas, cuando en la mayoría de los zoológicos modernos están sueltos. El lugar donde se encuentran el mayor número de réptiles, es un gran pasillo con cristaleras a los lados, allí el griterío es ensordecedor, vi incluso, como algunos visitantes golpeaban las vitrinas y que con frecuencia se utilizaba flash. Y por último, el espacio dedicado a las aves autóctonas (espátulas, cigüeñas negras o moritos) es como un corral de gallinas, que acuden cuando se las llama al grito de: “pitas, pitas…”



Aunque lo intento, sigo sin encontrar motivos, ni razones, para la existencia en estos términos de los zoológicos actuales. Finalmente, por ser justos con este establecimiento, hubo algunos aspectos que me parecieron positivos: Los carteles informativos, como los dedicados al gorila blanco, ya muerto, Copito de Nieve, también la posibilidad de ver en directo como los cuidadores preparaban la comida de algunos de los animales, y sobre todo el proyecto dedicado a la recuperación del Alcaudón chico.

miércoles, 10 de noviembre de 2010

El Alcaudón Chico.

Tengo que reconocer que no todas las actividades y proyectos que se encuentran en los zoológicos de nuestras ciudades merecen mi rechazo, más que nada, por encontrarlos como cárceles de animales y aves, y no como lugares de investigación, protección o sensibilización que es lo que debieran ser.

En el Zoo de Barcelona, al menos hay un proyecto que bien merece mi reconocimiento y respeto, es el relacionado con el Alcaudón Chico (Lanius minor). Este programa intenta sacar adelante esta especie de la que sólo quedan en nuestro país no más de diez ejemplares.

Un poco triste, otro animal cautivo, pero “supongo” que esta vez tiene algo de sentido…

lunes, 13 de abril de 2009

Los Zoológicos del siglo XXI; Una visita a Faunia (Madrid).

    El concepto de parque zoológico ha cambiado considerablemente a lo largo de la historia. Al principio, eran lugares donde se exponían “las fieras y rarezas animales” que los europeos iban encontrando aquí y allá. Esto redundaba en la idea de que el hombre dominaba su entorno y al resto de las especies que pueblan la tierra. Pero los tiempos, como decíamos, han cambiado tanto, que ahora los zoológicos muestran los animales que nos quedan, y son (o debieran ser) fuente de estudio científico, de concienciación social y de recuperación de especies.

    Todos tenemos en nuestra memoria fotografías de zoos, en los que los animales se apiñaban unos sobre otros, animales enfermos y deprimidos en espacios diminutos, o animales que repetían sus movimientos una y otra vez hasta caer en la locura y morir de pena. Desde este blog pensamos que el mejor lugar para la fauna es su propio hábitat. En Faunia, descubrimos un zoo sin leones, ni tigres, ni elefantes, ni rinocerontes y ni falta que hace. Aquí las estrellas son “el mundo de lo pequeño”. Mariposas revoloteando con sus diseños imposibles al lado nuestro, contemplar por dentro un hormiguero o asistir a una tormenta en plena jungla sin mojarse ni una gota.  - Si decimos que Faunia se acerca al prototipo de zoológico del siglo XXI, realmente no estamos diciendo lo correcto. Con frecuencia, en lugares cerrados se concentran verdaderas masas de público, produciendo estrés a los animales que son perseguidos por cientos de flashes, de niños, y de ruidos. A nuestro juicio algunas jaulas siguen siendo demasiado pequeñas. Los linces europeos, por ejemplo, no dejan de hacer el mismo recorrido de manera mecánica. Los decorados intentan reproducir los diferentes hábitats, pero para los animales no son más que pintura y cartón piedra, espacios faltos de olores y de sensaciones naturales. En definitiva no son jaulas con barrotes como las de antes, pero tienen todo el aspecto de habitáculo cerrado, triste y artificial.


    Quitar la libertad a un animal y recluirlo de por vida en un zoológico ha de convertirse en el último recurso. Insistimos en que los animales salvajes deben sobrevivir en su propio hábitat natural. Pero el encierro, de cualquier ser vivo con capacidad de sentir dolor, bienestar, o privación, debe respetar y satisfacer sus necesidades básicas, las determinadas por las características de la especie a la que pertenece, y las que dictan sus instintos naturales.
    Los zoos tienen que desempeñar, sobre todo, un claro papel a favor de un cambio radical en nuestra conciencia, en las creencias y en los valores dominantes en nuestra sociedad de consumo, que orientan nuestras vidas cotidianas a considerar a los animales como objetos, cuya existencia sólo tiene valor si es al servicio de intereses exclusivamente humanos.
    Cada vez más, aumenta el número de detractores de los zoológicos. José Saramago, Premio Nobel de Literatura en 1998, ha manifestado recientemente, que: “Si yo pudiera, cerraría todos los zoológicos del mundo. Si yo pudiera, prohibiría la utilización de animales en los espectáculos de circo.” En relación a Susi, la elefanta moribunda y enferma del zoo de Barcelona que muere de tristeza y depresión, ante la risa o pasividad de miles de visitantes.
Denunciemos el maltrato animal...

**** " NO SE PUEDE CONSERVAR AQUELLO QUE NO SE CONOCE " ****