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viernes, 12 de diciembre de 2025

El carbonero de la duna de Pilat.

En los árboles cercanos a la duna de Pilat (Francia) fotografié este bonito carbonero común. El carbonero común (Parus major) es un pequeño pájaro muy reconocible por su plumaje amarillo, cabeza negra con mejillas blancas y su comportamiento activo y curioso. Habita bosques, jardines y parques, donde se alimenta de insectos, semillas y frutos. Es un ave muy adaptable y suele acercarse a comederos urbanos, mostrando gran valentía y agilidad al buscar alimento.

jueves, 6 de enero de 2022

Un carbonero común llegó a mi mesa.

 

Esta mañana helada de principios del 22, me ha permitido, pese al frío, dar un agradable paseo por la Casa de Campo de Madrid. No termino de asombrarme de la suerte que tienen los madrileños a la hora de disfrutar de tantos espacios verdes, tan necesarios en el nuevo concepto de urbanismo del S. XXI, donde la ciudad, poco a poco, se mimetiza con el paisaje.

Sentado con mi café, frente al lago, además de las insaciables palomas y de algunos gorriones, un carbonero común se ha sentado a la mesa con ganas de compartir mi tostada de pan con tomate. Una pena la falta de luz que no me ha dejado disfrutar de los preciosos ojos de tan ilustre comensal…


miércoles, 5 de enero de 2022

Carbonero garrapinos urbano.


 Paseando esta mañana, antes de la llegada de lluvia, por los aledaños del Faro de Moncloa y del Museo de América en Madrid, me he deleitado un buen rato con las idas y venidas de un grupo de pajarillos que revoloteaban entre las coníferas; mosquiteros, carboneros capuchinos, garrapinos, herrerillos y agateadores. Tenían una buena fiesta montada hasta que uno de los gatos de la gran colonia que hay en este lugar, ha decidido encaramarse, en actitud cazadora, a lo algo del viejo abeto.

lunes, 7 de enero de 2019

Carbonero común (Parus major).



Siempre cerca de los mitos, los mirlos, los petirrojos, y los herrerillos comunes, también estaban los carboneros comunes. En Hyde Park (Londres), descubrí que a un personaje que los atraía a silbidos y luego los alimentaba, como si fuesen perros.

Aprendida la lección, cogí unas cuantas migas de pan, las levanté en la palma de mi mano y silbé. Al rato me vi rodeado de multitud de pajarillos que me miraban fijamente esperando algo más suculento que unos cuantos trozos de pan y los disparos de mi cámara de fotos…

**** " NO SE PUEDE CONSERVAR AQUELLO QUE NO SE CONOCE " ****