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domingo, 6 de marzo de 2016

Convento de Santa Catalina de Siena en Arequipa (Perú).



Si Arequipa (Perú) es una ciudad que recuerda en cada una de sus calles, monumentos y plazas a Extremadura, Andalucía o Castilla, en el interior del Convento de Santa Catalina de Siena, un verdadero pueblo dentro de la ciudad, uno cree estar recorriendo el casco antiguo de Córdoba.




Córdoba y no Arequipa, está en el colorido de las callejuelas y edificios, en el olor de los geranios y de azahar, en el chapoteo de las fuentes y hasta en el sonido de los gorriones europeos escondidos entre los naranjos.


domingo, 7 de febrero de 2016

Cernícalo americano; Falco sparverius.


En el camino que une Puno con Arequipa (Perú), cruzamos en su mayor parte amplias llanuras a gran altura, pero también, numerosos humedales en los que me habría quedado horas y más horas descubriendo a cada golpe de vista una nueva especie. Pero viajar en autobús exige adaptarse a un programa establecido y a unos horarios… - En Aguada Blanca, pese a estar fuera de temporada, vimos numerosos flamencos y otras muchas aves. -  En los postes de la compañía eléctrica, aguardaban los cernícalos americanos; Falco sparverius, el paso de insectos y pequeñas aves sobre los que lanzarse.

miércoles, 3 de febrero de 2016

Tordo o zorzal chiguanco; Turdus chiguanco.


El zorzal o tordo chiguanco; Turdus chiguanco, recuerdA mucho a nuestros mirlos europeos, y no solo en el plumaje o en la forma general, sino también en la manera de actuar y en la relación de cercanía que parece tener con la gente. Los pude ver, bastante mansos y tranquilos, en los jardines buscando insectos en la bella ciudad de Arequipa (Perú).


martes, 18 de agosto de 2015

Reserva Nacional de Salinas y Aguada Blanca de Arequipa (Perú).


La Reserva Nacional de Salinas y Aguada Blanca (Perú), es una parada obligatoria entre Puno y Arequipa, y es además la primera etapa en cualquier ruta que se dirija hacia el Valle del Colca. Cuenta con una altura media que ronda los 4.300 m, lo que exige de una preparación previa a base de líquidos, de las famosas pastillas soroche pills de venta en cualquier farmacia peruana, y de grandes dosis de hojas y de mate coca.


 El paisaje de la reserva, es verdaderamente sobrecogedor. Vastas estepas rodeadas de volcanes como el Misti, el Pichu Pichu, el Chachani, el Tacune o el humeante Ubinas, se alternan con otras zonas verdes y encharcadas de aguas heladas procedentes de las nieves de la montaña.



Fue en 1979 cuando se creó esta reserva, que tiene como principal objetivo la conservación de la fauna y la flora autóctona. Sobre todo, las vicuñas; Vicugna vicugna, camélido muy  apreciado por la calidad y por  precio que alcanza  su fibra. 


jueves, 6 de agosto de 2015

El mirador del Valle del Colca (Perú) y el cóndor andino; Vultur gryphus.



Tras recorrer los kilómetros que separan el pintoresco pueblo de Chivay (Perú) del mirador del valle del Colca, también llamado Cruz del Cóndor, entre valles de vértigo e impresionantes montañas, al fin llegamos hasta el famoso lugar donde ya se concentraba un buen número de personas. Pregunté si se había dejado ver el cóndor andino; Vultur gryphus, y me dijeron que ya habían pasado tres. No sé ustedes, pero yo en estas situaciones, siempre pienso en lo peor, y me dije: “pues ya está, pasó mi oportunidad”…


Pese a todo, yo estaba ya más que emocionado por las impresionantes vistas del cañón, según los peruanos, el más profundo del mundo. También por las innumerable avecillas que iban de un lado a otro, por el veloz vuelo de los vencejos andinos; Aeronautes andecolus, y por la fugaz aparición de un colibrí o picaflor gigante; Patagona gigas. Aves, que pasaban absolutamente inadvertidas para el resto de visitantes, ya que el interés era ver el gran cóndor andino, el ave no marina, de mayor envergadura. Nunca una sola ave había despertado tanto interés entre la gente, aficionados y no aficionados a la ornitología.



Lo cierto, es que no se hicieron de rogar demasiado, y justo debajo de nosotros, aparecieron de entre los riscos, cinco cóndores andinos, uno tras otro. Aquello parecía un espectáculo circense, no dejaron de dar vueltas sobre la gente emocionada, que no dejaba de tomar fotografías y exclamar un fuerte ¡oh! con cada pasada. Entonces tres de ellos se posaron sobre una peña a pocos metros de donde se encuentra el mirador que tiene las cruces. 


Pese a que la gente se amontonaba sobre ese lugar, las aves, acostumbradas como deben estar a estos menesteres, permanecían tranquilas, ajenas a las idas y venidas del personal. Al rato, acabó nuestra hora programada de dosis de cóndor andino, y el guía de nuestra ruta guiada nos reclamó para seguir con nuestro camino por tierras del Valle de Colca en Perú…



**** " NO SE PUEDE CONSERVAR AQUELLO QUE NO SE CONOCE " ****