Hacía un
par de meses que no me acercaba al Parque
Nacional de las Tablas de Damiel (Ciudad
Real), y como suele suceder cada vez que voy a este lugar, me encuentro con
una grata sorpresa…
Decir que
en estos días de otoño el Parque
está en un estado más que óptimo para ver todo tipo de aves, pese a que el agua
no sobra. El domingo pasado, centenares de grullas aparecieron provenientes de los encinares
adyacentes, escribanos palustres, grupos de cormoranes, reyezuelos y numerosas
aves migratorias por todas partes…
Aunque la
sorpresa a la que me refería anteriormente, fueron las numerosas bandadas de bigotudos que salían de entre el
cañaveral próximo a la senda que va hasta la Torre de Prado Ancho. Eran centenares, estaban por todas partes.
Jamás había visto algo parecido. No es que sea una especie difícil de ver o más
bien oír en las Tablas de Daimiel,
pero jamás en este número. Si tienen la oportunidad, no dejen de acercarse…