Desde
que vivo en Málaga el río Guadalmedina es las más de las veces un
erial seco en medio de la ciudad, como una especia de cicatriz que corta la
ciudad de arriba abajo. Sorprende que en una ciudad como esta no haya un proyecto
serio de regeneración de este espacio.
Este
ciclo metereológico 2024 – 25, especialmente lluvioso, con superdana incluida, ha
provocado algo tan insólito como que un río lleve agua en varias ocasiones.
Aunque, nada ver con la cantidad de agua que lleva en estos días como
consecuencia de la apertura de compuertas del Pantano del Limonero. Ver
esa cantidad de agua que baja hace que la ciudad parezca otra.