Cuzco (Perú), la antigua capital del Imperio inca, sorprende al visitante por el carácter de sus calles y edificios, donde la piedra y los balcones de madera evocan, por momentos, la imagen de algún pueblito de Extremadura. Al caminar por su centro histórico se mezclan muros incas perfectamente ensamblados con construcciones coloniales, creando un paisaje urbano lleno de historia y de rincones pintorescos que invitan a perderse sin prisa.
Recorrer Cuzco a pie, sin embargo, puede
convertirse en un pequeño desafío debido a la altitud. Las callejuelas
empinadas que ascienden y descienden por la ciudad ponen a prueba los pulmones,
y el mal de alturas se hace notar especialmente al subir las cuestas más pronunciadas.
Aun así, cada esfuerzo se ve recompensado con vistas únicas, plazas llenas de
vida y la sensación de estar caminando por una ciudad tan hermosa como
exigente.
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