Además de la Epipactis sp. a la que
dediqué una entrada hace unos días, en el cañón de Barskoon (Kirguistán),
muy cerca del campamento de yurtas donde pasamos la noche, tuve la fortuna de
fotografiar esta preciosa Dactylorhiza umbrosa. Esta orquídea
silvestre, característica de praderas y márgenes de arroyos de montaña en Asia
Central, destaca por sus densas espigas de flores violáceas y el delicado
dibujo púrpura que adorna su labelo, un auténtico reclamo para los insectos
polinizadores. Encontrarla en plena floración fue, sin duda, otro de esos
pequeños regalos que nos deparó nuestro viaje ornitológico por Kirguistán,
recordándonos que, más allá de las aves, la flora de las montañas del Tian
Shan también atesora auténticas joyas botánicas.
lunes, 27 de julio de 2026
Orquídea Dactylorhiza umbrosa en Kirguistán.
domingo, 26 de julio de 2026
Orquídea Epipactis sp. en Kirguistán.
La provincia de Naryn nos recibió con uno de los paisajes más extremos del viaje. Tras recorrer las llanuras áridas y los cerros desnudos que preceden al ascenso hacia el lago Song-Köl por el puerto de Ashuu, a casi 3.400 metros de altitud, el ambiente cambió de forma radical. El sofocante calor de las zonas bajas dio paso al frío, al viento y a una lluvia persistente que envolvía las montañas. Fue en ese entorno de transición, donde la vida parece abrirse paso con dificultad, donde apareció esta discreta Epipactis sp., creciendo junto a un pequeño curso de agua y aportando una inesperada nota de delicadeza al paisaje.
Las orquídeas silvestres no figuraban entre los
objetivos de nuestro viaje ornitológico por Kirguistán, pero resulta
imposible resistirse a fotografiarlas cuando el azar las pone en el camino.
Cada encuentro con una orquídea es un pequeño regalo, y esta Epipactis
fue uno de esos hallazgos que compensan cualquier parada imprevista. Aunque su
identidad específica permanece incierta, la elegancia de sus pequeñas flores
verdosas y el privilegio de encontrarla en un rincón tan remoto de las montañas
kirguisas hicieron que la cámara cambiara, por unos minutos, las aves por la
botánica.