El gorrión molinero (Passer montanus)
también encontraba refugio en el viejo cementerio abandonado de Bokonbayevo,
en Kirguistán, el mismo lugar donde pude fotografiar al gorrión chillón. Mientras recorría sus senderos silenciosos, no pude evitar
pensar que estos antiguos cementerios, respetados por las gentes del lugar y
apenas alterados por la actividad humana, terminan convirtiéndose en pequeños
refugios para la naturaleza. Entre lápidas envejecidas, la vida salvaje
encuentra un espacio donde prosperar con tranquilidad, recordándonos que,
incluso en lugares dedicados a la memoria de quienes ya no están, la vida sigue
abriéndose paso con absoluta libertad.
martes, 4 de agosto de 2026
Gorrión molinero en el cementerio de Bokonvayevo en Kirguistán.
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