La collalba isabel (Oenanthe isabellina)
encuentra en las vastas praderas de alta montaña un hábitat ideal. A primera
hora de la mañana, en el altiplano del lago Son Kul (Kirguistán), a más
de tres mil quinientos metros de altitud, el rocío cubre un inmenso tapiz de edelweiss
mientras los primeros rayos de sol comienzan a templar el paisaje. En esa
llanura infinita, desprovista de árboles y apenas interrumpida por alguna
madriguera de marmota, la collalba isabel se despereza y emprende la
búsqueda de insectos. La serenidad de este amanecer, con la luz dorada
extendiéndose sobre la pradera alpina, ofrecía un escenario privilegiado para
contemplar y fotografiar a una de las especies más características de las
estepas montanas de Asia Central.
martes, 4 de agosto de 2026
Collalba isabel (Oenanthe isabellina).
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