La collalba gris (Oenanthe oenanthe) fue, con
diferencia, la más abundante de todas las collalbas que fotografié durante mi
reciente viaje ornitológico por Kirguistán. Su presencia era constante
en estepas, laderas pedregosas y pastizales de montaña, donde resultaba
habitual observar a los adultos con pequeños insectos en el pico, evidencia del
intenso trasiego alimentando a sus crías. En otras ocasiones aparecían
acompañando a los pollos ya crecidos, que los seguían de cerca mientras
aprendían a desenvolverse antes de independizarse.
martes, 4 de agosto de 2026
Collalba gris (Oenanthe oenanthe) en Kirguistán.
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