A las seis de la mañana, en un campo de yurtas del
distrito de At-Bashi, en la provincia kirguisa de Naryn,
la jornada comenzaba envuelta en una luz sorprendentemente intensa para una
altitud de 3.400 metros. El frío y el rocío era el característico de las
primeras horas en las montañas del Tian Shan. Mientras el campamento
despertaba lentamente, apareció un joven colirrojo de Güldenstädt (Phoenicurus
erythrogastrus), confiado y curioso, posándose a corta distancia y permitiéndome
una observación privilegiada. Su presencia, tan temprana e inesperada, se convirtió en el
mejor de los augurios: un auténtico preludio de lo que acabaría siendo una
magnífica jornada de pajareo entre los espectaculares paisajes de las tierras
altas de Kirguistán.
sábado, 18 de julio de 2026
Colirrojo de Güldenstädt (Phoenicurus erythrogastrus).
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