sábado, 18 de julio de 2026

Colirrojo de Güldenstädt (Phoenicurus erythrogastrus).

A las seis de la mañana, en un campo de yurtas del distrito de At-Bashi, en la provincia kirguisa de Naryn, la jornada comenzaba envuelta en una luz sorprendentemente intensa para una altitud de 3.400 metros. El frío y el rocío era el característico de las primeras horas en las montañas del Tian Shan. Mientras el campamento despertaba lentamente, apareció un joven colirrojo de Güldenstädt (Phoenicurus erythrogastrus), confiado y curioso, posándose a corta distancia y permitiéndome una observación privilegiada. Su presencia, tan temprana e inesperada, se convirtió en el mejor de los augurios: un auténtico preludio de lo que acabaría siendo una magnífica jornada de pajareo entre los espectaculares paisajes de las tierras altas de Kirguistán.

3 comentarios:

carlota-luis dijo...

Hoy he descubierto este blog. Ya me he dado una pechá a leer. Pero seguiré leyendo. Está bien interesante

Carmen Elisa dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Ángel Zamora dijo...

Me alegro que sea de vuestro gusto. Saludos.

**** " NO SE PUEDE CONSERVAR AQUELLO QUE NO SE CONOCE " ****