El Rabilargo tiene un área mundial de distribución verdaderamente sorprendente; la zona principal se encuentra en el sudeste de Asia, desde Rusia hasta Japón, Corea y China, mientras que en la península Ibérica, a miles de kilómetros de aquélla, queda la población que nosotros conocemos, aislada del grupo principal.
Otra teoría apunta a que habían sido introducidos en la península en el S.XVI por marineros portugueses procedentes de Asia, pero un análisis del ADN de las poblaciones asiática y peninsular ha demostrado que son genéticamente diferentes y, por tanto, la población presente en la Península Ibérica no puede haber sido introducida recientemente. Esto, además, ha sido refutado con el hallazgo de un fósil de rabilargo en una cueva de Gibraltar.