Estos calores hacen estragos incluso con las aves más acostumbradas a las altas temperaturas. Cada verano es frecuente encontrarse con numerosos Vencejos Comunes, Apus apus, caídos en el suelo. En ocasiones se trata de pequeños volantones, otras veces son individuos adultos, que desfallecidos, dan con sus cuerpecillos en el suelo.