domingo, 23 de agosto de 2026

Alcaudón pardo (Lanius cristatus).

El alcaudón pardo (Lanius cristatus) fue otra de las pequeñas sorpresas que me deparó el viaje, esta vez en Pekín (Beijing), donde pude fotografiarlo en el pequeño jardín del hotel en el que me alojaba, cerca de la Villa Olímpica. Al observar por primera vez esta especie, no pude evitar encontrar un evidente parecido con el alcaudón colirrojo que había fotografiado anteriormente en Kirguistán: la silueta, la actitud vigilante y, sobre todo, ese característico porte de pequeño depredador que comparten los alcaudones hace que ambas especies resulten fácilmente evocadoras entre sí. Encontrarlo en un entorno tan inesperado como el jardín de un hotel, en plena ciudad, fue además un agradable recordatorio de que incluso en las grandes urbes asiáticas la naturaleza puede aparecer de forma inesperada, apenas a unos metros del bullicio cotidiano.

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