El carbonero nuquirrufo (Periparus rufonuchalis) fue una de las primeras especies que pudimos fotografiar a placer durante nuestra visita al Parque Nacional Ala Archa, en Kirguistán. Este pequeño párido es una de las aves más representativas de los sistemas montañosos de Asia Central. Encontrarlo en este espectacular entorno, rodeado por las cumbres del Tian Shan, fue una de esas primeras observaciones que comienzan a dar forma a la experiencia ornitológica del viaje.
Los ejemplares que localizamos se mostraron
especialmente confiados y dóciles, permitiéndonos disfrutar de su presencia y
obtener fotografías con una enorme facilidad. Como ocurre con otros páridos de
estos lugares, parecían estar muy acostumbrados a recibir alimento tanto de los
cuidadores del parque como de los numerosos visitantes, un comportamiento que,
aunque facilita enormemente su avistamiento y observación, también explica en
buena medida su falta de temor hacia las personas. Para nosotros supuso una
magnífica oportunidad de contemplar de cerca y fotografiar con calma a una
especie tan característica de las montañas centroasiáticas, disfrutando además
de sus movimientos inquietos y de ese aspecto inconfundible que la hace tan
especial.
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