sábado, 10 de enero de 2026

El cenote de Ik Kil en Yucatán (México).

El cenote de Ik Kil, en México, fue uno de esos lugares donde el viaje se vuelve experiencia física. Descender hasta su interior, rodeado de paredes cubiertas de vegetación y lianas que caen desde lo alto, ya imponía respeto, pero nada se comparó con la sensación de sumergirme en sus aguas frescas y transparentes, un alivio inmediato frente al calor sofocante de Yucatán. Mientras nadaba, el eco del agua y la luz filtrándose desde la abertura superior creaban una atmósfera casi irreal, recordándome que los cenotes no son solo formaciones naturales, sino espacios cargados de historia y de un silencio que invita a detenerse y contemplar.

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