Llevaba demasiado tiempo sin entrar por
aquí, y qué mejor que hacer, que recuperar mi viejo y querido blog de
naturaleza y viajes, para intentar llevar lo mejor posible esta situación de peli
apocalíptica en la que estamos inmersos como consecuencia del COVID-19. No se
crean, tengo muchos temas pendientes, sobre todo si logro recuperar las
fotografías que han quedado en mi viejo portátil, que sigue empeñado en no
volver a arrancar.
Retomo el viejo oficio en desuso de
bloguero de bichos con un lepidóptero que aún no había tenido la suerte de
fotografiar, y que como en otras tantas veces, apareció en el lugar más insospechado,
en la acera de una calle, llena de gente, el pasado mes de julio en Santa
Coloma de Gramanet (Barcelona). Se trata de la esfinge del tilo
o Mimas tiliae. Estas especies de lepidópteros resultan bastante difíciles
de localizar por sus costumbres nocturnas.

