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lunes, 27 de junio de 2011

Culebras de Agua en dique seco.

La calima estival vuelve a cubrirlo todo. Desde hace días en la zona centro venimos teniendo la sensación de estar en una inmensa sartén o una gran cazuela donde nos van cociendo poco a poco. Las noches no resultan mucho más agradables, y sólo a veces, una brisa apenas perceptible se deja sentir sobre las cortinas.
Salir al campo es cosa de locos. Mientras, la naturaleza intenta adaptarse a las circunstancias como puede. Muchas Culebras de Agua, Natrix maura, se encuentran en dique seco desde hace semanas. Buscan donde aún quedan pequeños restos de humedad, donde poder guarecerse, a la espera de tiempos mejores.

miércoles, 7 de abril de 2010

“¡Qué no panda el cúnico!”

Con el calorcillo primaveral nos hemos vuelto a encontrar con otro ejemplar de Culebra viperina, también llamada de agua (Natrix maura). Estas pobres indefensas, siempre reaccionan de la misma manera cuando se cruzan en mi camino (o yo en el de ellas), quedan inmóviles, aterradas de pánico esperando no ser descubiertas. Algunas de sus congéneres llegan a fingir que están muertas para que simplemente, las dejemos en paz. En otros casos la muerte no es fingida y sí, mueren de “estrés o ansiedad".
La que aquí les muestro, se quedó paralizada sin mover ni una sola escama durante “el ratín” en el que le hice estas fotos. Aunque, tengo serias dudas: ¿Tenía miedo de mí o de la hormiga?...

domingo, 1 de noviembre de 2009

La culebra viperina (Natrix maura) y los miedos injustificados.

Cada vez resulta más complicado toparse con alguna culebra por el campo. En el caso de la culebra viperina, también llamada culebra de agua, se debe sobre todo a la desaparición progresiva de los espacios húmedos donde habita.
Este pequeño reptil, totalmente inofensivo, despierta pánicos ancestrales como el resto de culebras de nuestros campos. Cuando sólo serían capaces de comerse alguna rana, pececillos o alguno de los abundantes y dañinos topillos. Al matar estas especies estamos haciendo que el equilibrio ecológico desaparezca.
Si el miedo a los reptiles resulta insuperable, es fácil dar un pequeño rodeo en nuestro paseo y con ello, las podremos evitar. Por otra parte el reptil estará más asustado aún que nosotros. No en vano cientos de inofensivas culebrillas aparecen muertas por desaprensivos, como consecuencia de la ignorancia y la falta de respeto hacia el resto de los seres vivos.

**** " NO SE PUEDE CONSERVAR AQUELLO QUE NO SE CONOCE " ****