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lunes, 17 de enero de 2011

Mora (Toledo).

Hasta siete nevadas conté el pasado invierno de camino a Mora (Toledo). Cuando el invierno “se tuerce” en la llanura manchega es momento de abrigarse bien, y esperar con paciencia hasta que cambien las condiciones meteorológicas. Y es que ésta, es una tierra de largos inviernos y de veranos, más largos aún. La primavera y el otoño son tan sumamente efímeros que podríamos afirmar que sólo hay dos grandes estaciones. “Por lo menos, es lo que yo viví”…
Mora está situada en el centro mismo de la península ibérica, y aunque forma parte de la Mancha y de sus llanuras, también está a tiro de piedra de los Montes de Toledo. En el centro, pero lejos y a la vez cerca de todo.
Cuenta Mora con un antiguo castillo, llamado de Piedras Negras, que según dicen los que saben, formó parte de la dote de la mora Zaida. Castillo que como otros muchos palacios y fortificaciones de la época, antes de ser olvidados y derruidos por el tiempo, fueron ganados en la batalla. Gentes procedentes del norte expulsaron y dominaron a los que allí vivían en el nombre de otras creencias y otra religión. Ya saben, la historia del mundo está llena de conquistas y de reconquistas, en función de quién la cuente. Unas y otras gentes, venidas ahora de todas partes, hacen de este lugar, una tierra orgullosa de su antiguo mestizaje, que a la postre, es el camino trazado para todos los pueblos.
Pero si hay algo de lo que los morachos se sienten verdaderamente orgullosos es de su afamado aceite, de los más renombrados y de mejor calidad de Castilla la Mancha. Al aceite se dedican jornadas gastronómicas, fiestas con desfile y algún que otro monumento.
En la renovada Plaza de la Constitución, una placa de mármol luce el siguiente mensaje: “Donde son respetados los pájaros, las plantas y las flores, se vive vida civilizada”.

martes, 5 de mayo de 2009

Consuegra (Toledo). Si vas a la Mancha no te alborotes…

La palabra Mancha procede de la lengua árabe: Manxa o Al-Mansha, traducida como "tierra sin agua". La Mancha hoy es un extenso territorio de viñas y cereales donde los ríos sólo circulan tras los fuertes aguaceros de otoño o primavera.
Así comienza la más conocida de la las jotas manchegas:
“A la Mancha manchega / que hay mucho vino / mucho pan mucho aceite, / mucho tocino. / Y si vas a la Mancha no te alborotes / porque vas a la tierra de don Quijote. / De don Quijote, niña, de don Quijote. / Y si vas a la Mancha no te alborotes”.
Los molinos aprovechan la fuerza del viento para poner en funcionamiento toda la maquinaria destinada a moler el grano. Situados en lomas y cerros, los molinos de viento, generalmente agrupados, se pusieron en funcionamiento para proporcionar alimento rápido a los soldados y a una población acuciada por el hambre. Hoy los molinos son un reclamo turístico. Lejos quedaron aquellos años de penurias y calamidades. Hoy si cabe la preocupación es evitar la desertización de la zona.




En Castilla-La Mancha, los molinos son una alta edificación cilíndrica de mampostería muy desigual que termina en una cubierta cónica construida en un principio de paja, más tarde de madera y luego de zinc. Quizá, los molinos manchegos sean los más famosos y conocidos, gracias a “Don Quijote de la Mancha”, pero los había por todas partes, aunque muy especialmente en España, donde las corrientes de los ríos no eran tan importantes. Todavía pueden verse en Mota del Cuervo (Cuenca), Campo de Criptana (Ciudad Real), o los de aquí en Consuegra (Toledo) entre otros.
La crestería de molinos de viento de Consuegra, denominada Cerro Calderico, hace de esta población un lugar atractivo para turistas y visitantes. Desde lo alto, un inabarcable tapiz de tonalidades ocres y verdes bajo un inmenso cielo azul. Una vez al año, en Consuegra, se abren las ventanas y se orientan las aspas del molino llamado "Sancho" y la maquinaria vuelve a mover la enorme piedra -con nombre propio Catalina- que tritura el grano, convirtiéndolo en harina.
El patrimonio cultural, artístico y natural debe respetarse para nuestro disfrute y conocimiento y preservarse para las generaciones futuras.

**** " NO SE PUEDE CONSERVAR AQUELLO QUE NO SE CONOCE " ****