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Recuerdo cuando de niño que en todas las películas que veía por entonces, solía haber dos grupos con roles bien diferentes: “
Los buenos y los malos”, sencillo, pero muy efectivo. Los buenos normalmente eran, claro está, “
los americanos” y los malos siempre eran “
los soviéticos”. "
Ser soviético era algo que ponía el cabello de punta", de lo malvado que eran… Por lo que a la hora de “
jugar a la guerra”, todos queríamos ser: “
americanos”. ¡
No saben ustedes lo mucho que lucía lo de ser americano!… ¡ah!, y todo esto, sin salir de mi pueblo de Ciudad Real…

Pasaron los años, cambió el mundo y “
en el cine ya no se supo más de los soviéticos”. Los americanos "
en su afán de protagonismo", eso sí; siguieron siendo los buenos, que como papel en el cine, les salía genial, otra cosa era fuera del cine… - Como les decía, los americanos encontraron malos en otros y variados pueblos: rusos, japoneses o chinos fueron por lo general “
los herederos del papelón”. - Posteriormente, el rol de malvado, lo retomaría: “un gran lagarto, un tiburón asesino o una mortífera serpiente. Pero esto, la mayor parte de las veces quedaba algo ridículo, dado que los americanos solían acribillar estas especies a tiros, puñaladas o los arrojaban a fosas sin fondo de las que jamás regresaban, por otra parte, igual que habían hecho con los anteriores malos del cine. Finalmente, cansados los americanos como estaban de “
buscar malos en este mundo”, inventaron malos muy malos, procedentes de perdidas galaxias en el espacio. Indefectiblemente, todos estos sanguinarios alienígenas terminaban igual que habían hecho todos sus predecesores: acribillados a balazos, electrocutados, o hechos trocitos en beneficio de la ciencia, que dicho sea de paso: "
la ciencia debió beneficiarse mucho, mucho. ¡La de trocitos que se cortaron aquí y allá!"
Pobres y desconsolados americanos, qué tristes estaban buscando malos, sin que nadie escuchara sus plegarias… - “¡Es que ningún malo les duraba unos cuantos tiros!”… - Pero al final saltó la chispa y lució la bombillita: “¡
Seamos nosotros los malos!” – se dijeron los americanos – Pero aquello no terminaba de sonar bien del todo y decidieron dar un pequeño giro al asunto,
quitándose el muerto de encima, optaron por que “
el malo” fuese la humanidad en su conjunto (
un poco de morro sí que le han echado)… Y así viene siendo en no pocas películas de los últimos tiempos donde alienígenas varios nos hacen ver que somos unos destrozones y que somos muy, muy malos, que todo aquí está lleno de basuras y bla, bla, bla… - Por cierto: les he traído estos Nazarenos (
Muscari neglectum) que estaban en el decorado de “Avatar”, espero les gusten… Saludos.