Fueron largos los siglos, en los que, según parece, se olvidó aquello de “poner la otra mejilla”.... - Entonces, distintas órdenes militares de monjes-guerreros, con la bendición del papado, guerrearon en estas tierras, por el dominio religioso del período mal denominado de la Reconquista.
La Orden de Calatrava llegó a acumular tanto poder, ejerciendo de verdaderos señores feudales sombre miles de vasallos, pueblos, tierras y castillos, que en no pocas ocasiones llegaron a enfrentarse al rey.
Murallas, capillas, torres de defensa, salas de descanso, aljibes, bibliotecas y hasta una gran iglesia nos sumergirán en lejanas épocas llenas de misterios. - En 1997 se invistió entre estos gruesos muros, Doctor Honoris Causa a Umberto Eco. - Qué mejor lugar que este, para incitarse, por ejemplo, con la lectura de “El nombre de la Rosa”…