lunes, 9 de junio de 2014

La Araña de las chumberas (Cyrtophora citricola) y la araña gotas de rocío (Argyrodes argyrodes). Una extraña relación.

 
Observando unos minutos las arañas de las chumberas, Cyrtophora citricola, uno constata rápidamente que es una especie con éxito. Cada poco tiempo hay una nueva presa que queda atrapada en el extenso entramado de telas que cubren matorrales enteros.

Este arácnido vive en colonias donde varias hembras, probablemente de la misma familia, viven unas pegadas a las otras. Los machos, mucho más pequeños,  y las crías, se alimentan del incansable trabajo de las poderosas hembras. Pero no son los únicos que se sientan a la mesa, el éxito de las arañas de las chumberas no ha pasado desapercibido a otro pequeño arácnido, que se caracteriza precisamente por aprovecharse del trabajo de otras arañas de mayor tamaño, la araña gotas de rocío, Argyrodes argyrodes.

 
Aprovechando su pequeño tamaño, como vemos en la primera fotografía, la pequeña araña gotas de rocío, se mueve con sigilo por la telaraña de la anfitriona aguardando el vuelo  errático de las mariposas, las polillas o las abejas. Presas de las que dará buena cuenta, una vez sean preparadas como es debido por la ingenua araña de las chumberas. Dicen los que saben, que la pequeña ladrona, tampoco hará ascos a las puestas y a los recién nacidos de su anfitriona…


2 comentarios:

Teresa dijo...

Muy interesante. Saludos.

Lienzo tierra dijo...

En esta vida siempre hay aprovechados! Jaja. Saludos!!!

**** " NO SE PUEDE CONSERVAR AQUELLO QUE NO SE CONOCE " ****


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