
Cuán complicado resulta hacer ver que el ser humano no es un eslabón aparte de la cadena y que todo está realmente relacionado entre sí. Fijémonos en la
Orquídea Limodoro (
Limodorum abortivum) que necesita, como otras orquídeas de hongos para su desarrollo, a la vez que es considerada por muchos como una planta parásita que obtiene la clorofila que no es capaz de crear de otras plantas, entre las que se encuentran jaras y chaparros. Por otro lado, para la germinación de sus flores igualmente “cuenta con la ayuda” de abejas y abejorros. Realmente, todo forma parte de un gran entramado que no logramos entender.